Plataforma analizada: PC
Faraway tardó más de diez años en hacerse. Lo creó Steph Thirion, lo publica Annapurna Interactive y la idea es simple: eres una estrella fugaz que tiene que seguir viva en el espacio. Para eso te cuelgas de la gravedad de otras estrellas y vas armando constelaciones que te recargan energía. Suena bonito, y lo es, durante un rato.
Todo se reduce a una sola cosa
Aquí no hay mucho más que eso: te impulsas con la gravedad, cambias de dirección y conectas puntos. Entenderlo es fácil, pero hacerlo bien pide pulso. Un movimiento mal calculado y se va el intento completo.
Y esa dificultad no siempre se siente justa. A veces pasar o no pasar depende de una diferencia mínima en lo que hiciste, y en vez de sentir que mejoras, sientes que el juego te está pidiendo que repitas hasta que te salga de casualidad.
Son 16 niveles hechos a mano y un modo infinito con escenarios generados solos, con puntuaciones para que intentes superar tu récord. Cambia el modo, pero no lo que haces. Y como todo depende de esa única mecánica, el cansancio llega antes de lo que esperarías en un juego con tantos años encima.
Se ve bien, pero casi no cambia
El estilo es minimalista: fondo oscuro, estrellas brillantes y líneas para las constelaciones. Se lee todo clarísimo, eso sí. Pero a la larga ves casi lo mismo en todos lados, y los cambios de color no ayudan tanto como quisieran.
La música es lo mejor del juego. Es electrónica, acompaña muy bien cada cosa que haces y le da al espacio un ambiente tranquilo que sí funciona. Aun así, una buena música no arregla que estés haciendo lo mismo otra vez.
Veredicto Neutral Game
Faraway tiene una idea original y prueba que con una mecánica sencilla se puede armar un juego completo. El problema es que no la estira lo suficiente, y se queda sin cosas nuevas que ofrecerte mucho antes del final.
Si te gusta perfeccionar movimientos y pelear por puntuaciones, puede que lo disfrutes. Pero esa misma dificultad trae sus momentos de frustración, y ahí es donde más se nota que le falta variedad. Es un juego para un público muy específico. Si tú quieres algo más que repetir un reto hasta dominarlo, difícilmente vas a encontrar razones para seguir.
Lo mejor
- La idea original de la gravedad y las constelaciones.
- La música electrónica.
- Las puntuaciones, si eres de los que se pican con el arcade.
Lo peor
- Se repite demasiado rápido.
- La dificultad frustra más de lo que satisface.
- Visualmente casi no cambia.