Aunque los videojuegos son un entretenimiento muy hogareño, tiene grandes ferias como la Gamescom u otras más locales que permiten conectar a la comunidad gamer. Ya sea a un nivel más profesional, o uno más enfocado al gran público con eventos como torneos y puestos para adquirir merchandising de las sagas más icónicas. Del 9 al 11 de octubre se celebró la SAGA Barcelona Game Fest y como pude asistir a la edición de este año, he decidido que sea el tema para tratar en mi columna de octubre.
Esta feria ha nacido con la idea de fusionar los tres grandes eventos que hasta ahora tenía la ciudad de Barcelona. Por un lado, tenemos la mítica Retro Barcelona. Un espacio donde encontramos exposiciones, máquinas arcades y las tiendas que están vinculadas con esta parcela del gaming. Por otro lado teníamos al Indie Dev Day. Una feria más profesional donde los desarrolladores indies podían realizar contactos profesionales. Y que se complementaba acercando estos proyectos más locales al público general teniendo stands propios. Y después se recuperaba una feria que llevaba un tiempo desaparecida que era SAGA. Este año tocaba ver si podían funcionar en una única feria y conseguir tener un espacio mayor. O por contra, quedaba como un intento y que continuaran los tres eventos como hasta ahora.
La casa del retro, lo mejor del evento
En SAGA Barcelona Game Fest, lo que más brilló fue sin duda la parte de Retro Barcelona. Se nota que tienen ya de por si un evento curtido y han sabido defender su parcela con mucho estilo. Teníamos una cantidad de máquinas arcade y consolas retro, que ningún gamer veterano se sintió excluido. Y la oferta fue tan amplia que incluso los días de más afluencia, si querías había la oportunidad de realizar alguna partida.
Pero además, el MUVIC (Museu del Videojoc de Catalunya) tenía una pequeña exposición muy potente. Para los amantes de las portátiles en especial fue una delicia poder ver los diferentes modelos que hemos tenido de este tipo de consolas. Y como el artista del cartel fue Conrad Roset, el ilustrador de Nomada Studio, teníamos una vitrina dedicada a él. Fue muy bonito ver los diferentes artículos de Gris y Neva. Y debo reconoceros que me dio rabia ver que había cierto peluche y que me hayan creado la necesidad de conseguirlo.
Todo esto si añadimos que realizaron visitas para explicar más anécdotas e historias de las que indicaba en los carteles, hace que la parte de aprender más sobre la historia de los videojuegos, fuera un punto destacado de este evento.
Charlas, actividades y tiendas
Otro factor que ocurre en este tipo de eventos, es tener la duda si merece la pena ir varios días. O por contra con una única jornada, vamos a tener suficiente. En esto la clave es el tipo de persona que seamos. Si solo quieres la parte comercial: con un único día te servías. Es sin duda el aspecto que más flaqueó porque realmente hubieron muy pocas tiendas. Y en su casi totalidad, relacionadas con el mundo retro. Con lo que si no te interesaba esa parcela y querías otras propuestas, todo quedaba en Impact Game y las editoriales o revistas físicas. Y de estas últimas, hubo una ausencia que estando anunciada su presencia, me supo mal ver ese espacio vacío.
Al final lo que premió son los artesanos y los artistas que realizaban dibujos. Ahí sí hubieron muchos stands y habían elementos muy bonitos. Incluso habían piezas hechas a mano que eran auténticas obras de arte. Pero incluso en ese espacio, los artísticas más reconocidos o los que a mí me hubiera gustado ver porque me apetece mucho tener alguna de sus creaciones, tampoco estuvieron.
También SAGA Barcelona Game Fest dejó un sabor agridulce por la ausencia de ciertas publishers. En otros eventos sí han estado pero aquí, todo quedó reducido a un par que también el cómo plantearon su presencia en el evento, a mi no me satisfizo. Fue más para mostrar proyectos curiosos o próximos lanzamientos. Pero no nos dieron la opción de adquirir juegos que ya estuvieran en el mercado ni ningún producto exclusivo que pudiera encontrarse en esta feria. La única empresa que sí hizo esto fue One Love Games de Impact Game. Que llevó su edición física de Galacticon y EternumEx y entre lo que se podía conseguir, era la primera edición de 300 copias que realizaron para la Retro Barcelona.
Pero si en cambio te gusta escuchar charlas y asistes a los conciertos y otras actividades, SAGA Barcelona Game Fest tenía una excelente oferta y que invitaba a ser visitada cada día. Incluso daba pena porque a veces a la misma hora en diferentes escenarios, habían propuestas muy interesantes y que costaba decantarte por una o por otra. Cerrando este punto que los conciertos tanto de Tiavioli Gaming como Elesky, fueron increíbles.
SAGA Barcelona Game Fest y los desarrolladores indies
Llegar tan tarde en hacer la crónica de un evento, tiene la ventaja de ver lo que se ha comentado y poder rebatirlo. Una queja que he visto es que la parte de estudios independientes, quedó eclipsado. Yo os tengo que decir que es algo que discrepo.
Habían muchos puestos y una cantidad de videojuegos generosa. Incluso podías ver desarrollos en etapas muy diferentes. Desde los que ya estaban publicados y tenían una promoción más para que el gran público los conociera. Otros que estaban al final del proyecto o a medias y su visita a la feria era para encontrar publisher. Como los juegos más verdes porque incluso eran videojuegos de estudiantes universitarios y eran los proyectos de final de carrera. Sí, todo el abanico de colores posibles para la etapa de un videojuego, se podía ver en esta feria.
E incluso la falta de las publishers que he mencionado, hizo que lo que tuviéramos realmente fueran desarrollos que entraran en la etiqueta de videojuegos indies. Con lo que bajo mi criterio, sí hubo una buena participación. Ahora bien, lo que creo que falló y lo que quizás esas crónicas quería manifestar: no hubo presencia de los desarrolladores locales para el gran público.
Nomada Studio hizo el cartel. Y por la feria estuvieron los desarrolladores de Denshattack! porque son de esta misma ciudad. Pero al gran público son creadores que pasaron desapercibidos. Sabiendo en el caso de Undercoders que han estado en la Gamescom incluso con merchandising de su juego, me supo fatal que no hubiera opción a ver algo parecido por SAGA Barcelona Game Fest. O en el caso de Conrad, que no estuviera firmando merchandising de la feria o que hubiera la opción de que firmara ejemplares de sus videojuegos. Para mí ahí es donde se falló y se perdió una buena oportunidad.
Para acabar este escrito, quiero acabar explicando el porqué he titulado que es lo mejor de los videojuegos. Y es que en un momento que las grandes compañías solo nos dan malas noticias e incluso han hecho que este verano los espacios gamers no hayan sido muy amistosos, ver la actitud que tiene la industria en otros espacios, hace que no la sientas tan perdida.
Como he empezado: ver tanta arcade, consola retro y que permita conectar con desconocidos con los recuerdos videojueguiles, es algo que llena. Pero es que además tener opción de ver a los devs, aún reafirma lo mencionado. Y es que podías ver cómo entre diferentes creadores paseaban por otros stands, probaban juegos, daban consejos o se creaban sinergias que quizás acabaran en futuros proyectos. Eso unido a ver gente que cuando probabas sus juegos realmente querían que disfrutaras de esa experiencia y les interesaba ofrecer y pulir para que los videojugadores disfrutemos de sus historias, es algo que he valorado mucho. Más porque como comenté en mi escrito del último mes, que siento que las grandes compañías importamos poco los jugadores y que solo quieren conseguir el máximo de beneficio con sus praxis abusivas, ver esta parte de la industria me ha hecho reconciliarme.
Ha sido una edición que me ha gustado mucho y que ha hecho que me lleve muchos juegos en la lista para tener presentes y seguir su evolución. Y que ya confirmada que habrá en 2027 otra SAGA Barcelona Game Fest, ya cuento los días para poder asistir y traeros una nueva columna dedicada a este evento.