Uno convierte la detención de migrantes en puntos y otro usa una idea prácticamente calcada de Tetris para levantar el muro fronterizo. Sí, esto salió de la página oficial de la Casa Blanca.
La Casa Blanca publicó una sección llamada Arcade con varios juegos basados en las políticas del gobierno de Donald Trump. Y dos de ellos se fueron directo a la frontera con México y las deportaciones.
En Rio Run controlamos a un personaje que recorre el Río Grande atrapando personas que intentan cruzar. Cada migrante detenido termina caminando detrás del jugador con uniforme naranja y, al final, el juego cuenta cuántas deportaciones hicimos.
Cuesta creer que alguien haya visto esto y pensara que era una buena idea. Agarraron una deportación, algo que cambia por completo la vida de una persona, y la convirtieron en una puntuación.
También hicieron un Tetris para construir el muro
Build the Wall tampoco se queda atrás. Caen bloques desde arriba y tenemos que acomodarlos para levantar el muro fronterizo mientras el propio juego habla de detener una “horda” y de un “asedio fronterizo zombie”.
No es una parodia hecha por alguien en internet. Es propaganda publicada por el gobierno de Estados Unidos usando migrantes como enemigos de videojuego.
Y ahí ya no hay mucho espacio para suavizarlo. Nos parece repugnante convertir personas reales en obstáculos, puntos o una amenaza que hay que detener para “ganar”.
Tetris ya se deslindó
The Tetris Company respondió por el parecido de Build the Wall con su juego y dejó claro que no tuvo nada que ver con esto. También recordó que Tetris lleva décadas tratando de unir a personas de distintas culturas y dijo que se toma muy en serio cualquier violación de sus derechos de autor.
La ironía es brutal.
Tetris lleva más de 40 años enseñándonos a hacer desaparecer líneas. La Casa Blanca decidió copiarlo para construir un muro.
Con eso se entiende bastante bien lo miserable que terminó siendo toda esta idea.