The Posthumous Investigation parte de una idea buenísima: un muerto te contrata para descubrir quién lo mató.
Con eso ya me tenía.
Brás Cubas quiere saber qué pasó con él y nosotros tenemos que recorrer Río de Janeiro, hablar con sospechosos, seguir horarios, encontrar información y repetir el mismo día las veces que sean necesarias hasta entender qué está ocurriendo.
Al principio me gustó muchísimo hacerlo. Vas aprendiendo dónde está cada persona, quién sabe algo, a qué hora puedes encontrarla y qué información necesitas enseñarle para sacar algo nuevo.
El problema es que llegó un momento donde ya no pensaba “quiero probar otra cosa”.
Pensaba: “otra vez tengo que hacer todo esto”.
El misterio sí consiguió tenerme ahí
Lo más importante para mí era que realmente quisiera saber quién mató a Brás Cubas.
Y sí.
El misterio principal me gustó bastante y fue suficiente para mantenerme interesado incluso cuando repetir el día empezaba a cansarme. Los personajes también ayudan mucho porque no sentí que estuviera interrogando simplemente a una lista de nombres puesta ahí para llenar espacios.
Quería saber qué escondían.
Entre ellos, la hermana de Brás Cubas fue probablemente el personaje que más me gustó, aunque entrar en las razones sería empezar a tocar cosas que prefiero dejar fuera de la reseña.
Y creo que aquí conviene llegar sabiendo lo menos posible.
El juego está inspirado en personajes y elementos de la obra de Machado de Assis, pero yo no conocía sus libros antes de jugar y nunca sentí que eso fuera necesario para entender lo que estaba pasando. Seguramente habrá detalles y referencias que alguien familiarizado con su trabajo disfrutará más, pero la historia funciona perfectamente por sí sola.
Al principio investigas. Después el juego investiga bastante por ti
La parte que más me costó aceptar fue esta.
The Posthumous Investigation te pone a buscar información, seguir horarios y decidir con quién hablar, pero buena parte de las deducciones importantes las termina haciendo el propio juego.
Y Brás Cubas tampoco es precisamente tímido cuando toca ayudarte.
Hay momentos donde directamente te orienta sobre lo que deberías hacer después y eso me quitó parte de la gracia. Si estoy jugando algo donde prácticamente todo gira alrededor de resolver un asesinato, quiero tener espacio para equivocarme, conectar pistas y llegar yo a ciertas conclusiones.
Aquí muchas veces sentí que ya había alguien haciendo esa parte por mí.
El verdadero rompecabezas termina siendo más bien saber dónde está cada persona, cuándo debes hablarle y qué información tienes que mostrarle.
Eso puede ser entretenido, y varias veces lo fue, pero no siempre me hizo sentir como el detective que esperaba ser.
Saber dónde está todo también termina siendo parte del problema
El loop funciona muy bien al principio porque cada repetición te enseña algo.
Ya sabes que cierta persona estará en determinado lugar.
Ya sabes que otra aparecerá a determinada hora.
Ya sabes qué conversación quieres intentar cambiar.
Poco a poco empiezas a conocer ese día casi de memoria.
Eso está muy bien hasta que deja de estarlo.
Porque llega un punto donde sabes perfectamente lo que tienes que repetir para llegar al momento que te interesa y simplemente toca hacerlo otra vez.
Usé bastante la opción para adelantar el reloj y se agradece muchísimo que exista, pero ni siquiera eso evita por completo que aparezca el cansancio. Hay demasiados momentos donde vuelves a los mismos lugares, hablas con las mismas personas y enseñas pistas esperando abrir una nueva conversación.
Sé que la repetición es parte de la idea.
Aun así, llegó a cansarme.
Río de Janeiro está precioso
Donde no tengo muchas quejas es en el apartado visual.
Me encantó.
Ese Río de Janeiro de 1937 prácticamente en blanco y negro tiene muchísima personalidad. Las calles, los interiores, los personajes y la forma en que está presentado todo hicieron que recorrer los mismos lugares fuera bastante más agradable de lo que habría sido con una dirección artística menos cuidada.
Y eso importa mucho en un juego que precisamente te obliga a regresar una y otra vez.
Puede que ya supiera dónde estaba cierta persona, pero al menos seguía disfrutando mirar el lugar mientras iba a buscarla.
Hay juegos donde el estilo visual llama la atención durante los primeros minutos y luego prácticamente te olvidas de él. Aquí fue de las cosas que más disfruté hasta el final.
Y la música está todavía mejor
Si el arte fue de lo que más me gustó, la música está ahí mismo.
La banda sonora le queda perfecto a este Río de Janeiro lleno de secretos, conversaciones y gente que claramente no te está contando todo.
Fue de esas partes que nunca sentí que estuvieran simplemente acompañando porque había que poner algo de fondo. La música le da muchísimo carácter a cada recorrido y consiguió que incluso algunas partes repetidas fueran bastante más llevaderas.
Entre el arte y la banda sonora está buena parte de la personalidad de The Posthumous Investigation.
Fueron fácilmente dos de mis cosas favoritas.
En Switch no tuve nada que reclamar
Esta es la versión de Nintendo Switch y técnicamente me funcionó muy bien.
No tuve problemas importantes de rendimiento ni bugs que me sacaran de la partida. Para un juego donde vas a pasar tanto tiempo leyendo, recorriendo escenarios y repitiendo rutas, agradecí que la versión simplemente funcionara como debía.
Ahí no tengo ninguna historia rara que contar.
El verdadero problema en Switch es que no está en español
Esto sí me parece mucho más importante.
The Posthumous Investigation no tiene español.
En otro tipo de juego podría quedarse como una molestia menor. Aquí no.
Estás jugando una investigación donde necesitas leer conversaciones, entender pistas, recordar información y saber qué enseñarle a cada personaje. Si no manejas bien el inglés, puedes perderte detalles que importan directamente para avanzar.
Y hay bastante texto.
No estamos hablando de aprender qué botón sirve para atacar y seguir adelante. Entender lo que estás leyendo es parte del juego.
Por eso la ausencia del español me parece uno de sus problemas más importantes, especialmente en una versión que también está llegando a jugadores de esta región.
Lo mejor
- El misterio principal consiguió mantenerme interesado.
- Los personajes funcionan muy bien.
- La hermana de Brás Cubas fue uno de mis personajes favoritos.
- El arte es precioso.
- La música es de lo mejor del juego.
- Aprender los horarios y rutinas de los personajes funciona muy bien al principio.
- En Nintendo Switch funcionó sin problemas importantes.
- No necesitas conocer la obra de Machado de Assis para disfrutar la historia.
Lo peor
- Repetir el mismo día termina cansando.
- En la segunda mitad hay demasiado ir y venir enseñando pistas.
- El juego hace buena parte de las deducciones por ti.
- Brás Cubas llega a decirte demasiado claramente qué hacer.
- No tiene español en un juego donde leer y entender la información es fundamental.
Veredicto Neutral Game
The Posthumous Investigation consiguió algo importante: quería saber quién había matado a Brás Cubas.
El misterio me gustó, sus personajes me interesaron y tanto el arte como la música hicieron que recorrer este Río de Janeiro fuera de las cosas que más disfruté.
Mi problema apareció cuando investigar empezó a sentirse menos como descubrir cosas por mi cuenta y más como repetir rutas hasta que el juego me dejara avanzar. Llegó un punto donde volver a hablar con alguien o regresar al mismo lugar ya no me daba curiosidad. Solo pensaba que otra vez tenía que hacer todo eso.
También me habría gustado que confiara mucho más en mí para conectar las pistas. Si estoy investigando un asesinato, déjame equivocarme un poco.
Aun así, el misterio fue suficientemente bueno como para que quisiera llegar hasta el final y saber qué estaba pasando.
Solo habría preferido que me dejara investigar más a mí.