Las cartas Pokémon dejaron de ser solo un pasatiempo guardado en carpetas. Con precios cada vez más altos y un mercado de reventa enorme, también se volvieron un objetivo para ladrones.
En distintos países se han reportado robos contra tiendas especializadas y coleccionistas privados. La razón es bastante simple: las cartas ocupan poco espacio, se pueden mover rápido y algunas valen miles de dólares. Para quien roba, no es lo mismo cargar televisiones que llevarse una caja con cartas raras.
Robos rápidos y muy dirigidos
Uno de los casos reportados ocurrió en Graham, Washington, donde dos hombres entraron de madrugada a Next Level The Gamers Den y robaron cerca de 10,000 dólares en cartas en apenas dos minutos.
También se han registrado casos en Las Vegas, Nueva York, Vancouver y Nottingham. En algunos robos, los ladrones ni siquiera van por consolas, computadoras u otros objetos de valor. Van directo por las cartas.
Eso dice bastante de cómo cambió el mercado. Antes, encontrar una carta rara era una suerte de infancia. Hoy puede ser una inversión, una venta enorme o una razón para reforzar la seguridad de una tienda.
El coleccionismo se salió de control
La pandemia disparó el mercado de Pokémon TCG y desde entonces muchas cartas se volvieron piezas de alto valor. Algunas subidas de precio ya no se explican solo por nostalgia, sino por especulación, influencers, subastas y compradores que tratan las cartas como activos.
Ahí está el problema. Mientras más se vendan como inversión, más se alejan del juego y más atractivas se vuelven para el mercado negro. No todas las cartas valen una fortuna, pero basta con unas pocas piezas raras para que un robo deje ganancias enormes.
Varios coleccionistas ya piden medidas más serias, desde mayor producción hasta números de serie en cartas de alto valor. Puede sonar exagerado, pero cuando una tienda tiene que proteger sobres como si fueran joyería, algo cambió demasiado.
Pokémon TCG sigue siendo un juego, pero alrededor ya se formó otra cosa: un mercado donde la nostalgia, el dinero y la especulación están chocando de frente.