Plataforma analizada: PS5
Tras incontables horas de juego, morir una y otra vez contra jefes en intensas batallas y casi dominar el sistema de combate de Phantom Blade Zero, estoy listo para contarte mi experiencia. ¿Estamos ante un contendiente al GOTY de 2026?
Hablar de Phantom Blade Zero es hablar de gaming puro y duro.
Tienes 66 días de vida
En Phantom Blade Zero encarnamos a Soul, miembro de una organización de asesinos que lo acusa falsamente de asesinar a su líder. Ahora, con La Orden detrás de él, Soul será perseguido por sus antiguos compañeros: algunos de los asesinos más poderosos de China.
Desafortunadamente, Soul no logra sobrevivir a esta cacería y es asesinado. Ahí es cuando la historia recién comienza. Tras ser encontrado por un misterioso sanador llamado el Escultor de Carne, Soul es maldecido con un corazón artificial que le permite seguir con vida durante 66 días. Ahora, con el tiempo en su contra, deberá utilizar todas sus energías para descubrir la conspiración que terminó con su muerte y finalmente limpiar su honor.

La mecánica de los 66 días me parece brillante. Conforme avances en el juego, te darás cuenta de que está dividido en capítulos que, al finalizar, te restan un día. Así que sí, al jugar Phantom Blade Zero estarás consciente en todo momento de cuántos días exactamente le quedan de vida a Soul.
Esto no solo genera una enorme expectativa sobre cómo finalizará la historia; es un elemento que se cocina a fuego lento y te motiva a continuar la aventura. Como dato adicional, el juego cuenta con distintos niveles de dificultad. Uno de ellos se llama «66 días» y únicamente te permite morir 66 veces antes de lanzarte la pantalla de Game Over. En efecto, es gaming.
¿Listo para los parrys?
El plato fuerte de Phantom Blade Zero, sin duda, es el combate. Es imposible no compararlo con otros grandes del género como Onimusha, Elden Ring e incluso me atrevería a mencionar Devil May Cry y Expedition 33, porque sí, Phantom Blade Zero toma muchos elementos de todos estos títulos para entregarnos una propuesta desafiante, pero accesible al mismo tiempo.

Responderé la pregunta que seguramente tienes en mente: ¿es un soulslike? Y la respuesta es un definitivo no.
Si bien el juego cuenta con picos de dificultad ridículos que te hacen desear tirar el control —ya hablaremos de esto más adelante—, yo no definiría al título como un hermano de Bloodborne, Dark Souls o Elden Ring. Se encuentra justo en medio: difícil, pero accesible.
Y es que con palabras es difícil describir lo bien que se siente desafiar a un enemigo, desde el esbirro más sencillo hasta aquellos jefes que te mandarán al lobby una y otra vez.
En Phantom Blade Zero utilizamos un sistema de dos armas principales al que podemos sumar un par de armas de apoyo. Todas cuentan con distintas habilidades, animaciones y estilos de combate. Además, tenemos un amplio repertorio de armas para elegir. Si lo tuyo es el estilo tradicional, el arma de una mano será perfecta; pero si prefieres algo más pausado y equilibrado en defensa, una de dos manos seguramente será ideal para ti.
Y eso es lo grandioso del título: en ningún momento me sentí guiado hacia un estilo específico ni, por el contrario, sentí que me estuviera perdiendo algo al elegir un arma. El sistema de combate es tan fluido que te hace querer probar estilos nuevos, quizá para mejorar tus estadísticas o por simple curiosidad de descubrir qué animaciones y espectáculo tienen para ofrecer.
Por mi parte, fui bastante conservador. Una espada de una mano y unas cuchillas mixtas fueron mis acompañantes durante la run. Por supuesto, fui subiéndolas de nivel y probando distintas armas, pero siento que estas fueron las que más se asemejaron a mi estilo de juego: rápido, ágil, poca defensa, más parry y contraataque.
El combate no solo se siente bien al jugarlo; además, es una gozada dominarlo. Ver cómo cada uno de los ataques de tus enemigos es contrarrestado mientras reduces su barra de bloqueo me hizo recordar a Onimusha y Expedition 33, dos títulos muy importantes para mí.
Si bien no todo podía ser perfecto, tras jugar unas cuantas horas te darás cuenta de que, a pesar de contar con un amplio catálogo de estilos de combate, las ejecuciones tienden a ser las mismas para cada tipo de arma. Esto es particularmente agridulce, pues utilizar remates es una parte fundamental del juego y finalizar a cada enemigo con la misma animación puede volverse un poco repetitivo.
Por supuesto, puedes cambiar de arma y la animación también cambia, pero me hubiera encantado que agregaran un par de variaciones por cada estilo de combate. Esto habría reducido considerablemente esa sensación de repetición. Créeme, utilizarás los remates y pronto te darás cuenta de lo que hablo.
Un espectáculo visual y sonoro
El juego fue desarrollado en Unreal Engine 5 y ciertamente luce espectacular. No solamente la distancia de dibujado es impresionante; los efectos de luz, partículas, agua, polvo y vegetación también lucen asombrosos. Es uno de los títulos más bonitos que he visto en los últimos años.
Phantom Blade Zero cuenta con distintas configuraciones gráficas. Yo probé el modo rendimiento, que permite disfrutar de la acción a 60 fps bastante estables, y me complace decir que no sacrifica demasiado el apartado visual. También probé durante un par de horas el modo «Gráfico», que bloquea la acción a 30 fps, pero agrega efectos de iluminación impresionantes.

¿Mi recomendación? Ve por los 60 fps. El juego se verá igual de bien y tendrás una mejor experiencia de combate. Confía en mí, vale la pena sacrificar un poco del apartado visual para disfrutar de un combate fluido y dinámico.
En cuanto al apartado artístico, es hermoso. El juego está ambientado en China, en un mundo de fantasía Wuxia, donde los grandes héroes con espadas vuelan por los aires y corren por los tejados de los templos. Los escenarios son melancólicos, oscuros y tienen toques de tinta china que les dan una identidad visual muy particular.
Sin duda, disfrutarás no solo de los hermosos paisajes que el juego nos muestra, también hay ciertas sorpresas en las cinemáticas. Por favor, no te las saltes, valen totalmente la pena.
Mientras escribo esta reseña estoy escuchando el Main Theme del juego, que es un reflejo perfecto de su dualidad: el día y la noche, el sol y la lluvia, la traición, la muerte y la resurrección. Todo acompañado por el sonido de ríos, vegetación y fauna. Sin duda, se va derechito a mi playlist de concentración.
Al igual que esta pieza que puedes encontrar en el menú del juego, la música de Phantom Blade Zero es melancólica y sombría. Sin embargo, al entrar en batallas contra jefes te encontrarás con piezas de rock y heavy metal muy intensas.
La mezcla entre modernidad y tradición no hace más que nutrir al juego de personalidad. La manera en la que han logrado fusionar los sonidos de instrumentos tradicionales chinos con guitarras eléctricas y baterías es algo que no sabía que necesitaba, pero que sin duda deseo escuchar más.
La repetición, la repetición…
Como mencioné al principio de esta reseña, la repetición, la repetición. Phantom Blade Zero me ha dado dolores de cabeza, pero en el buen sentido.
La última vez que me dolieron los dedos y me sentí tan estresado luchando contra enemigos fue en Onimusha. Y ahora volvemos al ruedo. Mis habilidades como gamer se ponen a prueba con un combate tan rítmico, dinámico y vistoso.
Los enemigos no solamente son difíciles de derrotar; sus patrones de ataque, animaciones y fintas hacen que el juego brille. Te hacen querer derrotar al condenado. En más de una ocasión me fui a dormir después de morir unas cuantas veces contra un jefe.
Si te gustan los desafíos, Phantom Blade Zero sin duda te pondrá a prueba y te hará utilizar todos los recursos de combate que te ha mostrado durante el juego.
¿Es imposible de jugar para alguien que no está acostumbrado al género? No. En su modo más fácil se vuelve accesible, pero aun así requiere que pongas en práctica todo lo aprendido.
No te he platicado de su sistema de «fogatas y hogueras», muy conocido en el género. La idea es sencilla: llegas a un nuevo punto del mapa, interactúas con la «campana» en este caso y una parte del mapa se desbloquea. Al morir, vuelves a la última campana que activaste.
A diferencia de los souls, al morir no perderás tu progreso, objetos o puntos de experiencia. Y eso se agradece porque, confía en mí, vas a morir unas cuantas veces.
¿Y si me pierdo?
No me avergüenza decir que me perdí en más de una ocasión. De por sí soy terrible con las direcciones; no salgo de mi casa sin Google Maps. Pero, por favor, ¿cómo es posible perderte en un mundo tan lineal?

Y sí, la verdad es que Phantom Blade Zero nos entrega un mapa bastante pasillero. El problema está en cómo se muestran los indicadores de misión. Al intentar seguir una misión en particular, no tenemos suficientes apoyos visuales para llegar directamente al destino.
Existe una mecánica que le permite a Soul «concentrarse» y mirar hacia donde se encuentra el objetivo principal. El problema es que, si te perdiste como yo, seguramente estarás demasiado lejos del objetivo y, por alguna razón, esta mecánica deja de funcionar. Entonces aparece el mensaje «Estás demasiado lejos del objetivo actual». Algo frustrante, he de decir.
Otro punto agridulce es ese mismo menú de selección de misiones. Amo que cada descripción se lea como: «El viento ha pasado por los árboles y Soul debe meditar ante la tumba de X personaje, mientras cae la noche y los pájaros cantan».
Pero… bueno, más allá de ser un bonito verso, no me explica qué hacer: si necesito hablar con alguien o recoger algo.
Cabe mencionar que no todas las misiones son tan ambiguas, pero en algunos casos concretos sí, y me extrañó. Hay otras más explícitas que dicen «consigue X producto para X personaje», y vaya que lo agradezco.
Lo lamento, tengo más de 30 años. Necesito que me expliques qué hacer porque mi tiempo de juego es limitado. Más allá de eso, las misiones principales suelen terminar por capítulos y, con ello, restamos un día a la vida de Soul. ¿Emocionante? Muchísimo.
Lo mejor
- Sistema de combate profundo, fluido y satisfactorio.
- Variedad de armas y estilos de juego.
- Ambientación Wuxia y apartado visual espectacular.
- Banda sonora que fusiona música tradicional china con rock y heavy metal.
- Mecánica de los 66 días y desafío bien construido.
Lo peor
- Animaciones de ejecuciones repetitivas.
- Indicadores de misión poco claros.
- Algunas descripciones de misiones demasiado ambiguas.
Veredicto Neutral Game
Estamos ante uno de los juegos más esperados de 2026. Había mucho hype detrás de este título desarrollado por el estudio chino S-GAME y la verdad es que no ha decepcionado ni un poco.
No solo luce espectacular, también se juega de la misma manera. La historia es atrapante y el tema de los 66 días me mantuvo a la expectativa en todo momento. La dificultad y el sistema de combate premian no solo tus reflejos, sino que también ponen a prueba todo lo aprendido, lo que genera una enorme sensación de éxito y crecimiento durante la aventura.
La música es espectacular y la ambientación seguramente quedará marcada en tu retina por un buen rato.
Creo fielmente que estamos ante uno de los contendientes al GOTY de 2026. Phantom Blade Zero cumple con una nota sobresaliente y, aunque tiene un par de cosas por pulir, nada logra empañar la gran experiencia que representa.
Calificación Neutral Game: 9/10
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