Hace 3 horas

POR Morri

PlayStation escuchó las quejas por acabar con los discos. No va a cambiar el plan

Sony ya respondió al enojo que provocó el fin del formato físico en PlayStation. La compañía entiende por qué la gente está molesta, sabe que los juegos están ligados a colecciones y recuerdos, pero seguirá adelante con la decisión.

Durante la presentación de resultados del primer trimestre fiscal de 2026, la directora financiera de Sony, Lin Tao, aseguró que la empresa dedicó tiempo a revisar el tema y las opiniones de la comunidad. Su conclusión fue avanzar “con cautela”, no cancelar el cambio. La razón principal, según Tao, es que el consumo de contenido sigue moviéndose hacia lo digital dentro y fuera de los videojuegos.

¿Qué va a pasar realmente en 2028?

A partir de enero de 2028, los juegos nuevos que se lancen en consolas PlayStation dejarán de fabricarse en disco. Esos títulos se venderán únicamente en formato digital mediante PlayStation Store y distribuidores autorizados.

La medida no borra de golpe todo el catálogo físico. Los juegos publicados antes de esa fecha, así como aquellos que ya tengan planeado un lanzamiento en disco previo a enero de 2028, no se verán afectados. Tampoco se ha anunciado que las consolas actuales dejarán de leer discos ni que las copias que ya tienes quedarán inutilizadas.

Sony tampoco ha explicado cómo funcionará exactamente eso de comprar juegos digitales en tiendas físicas. Podrían venderse códigos o tarjetas de descarga, pero por ahora la compañía solo habla de “formatos digitales”. El disco desaparece; el estuche vacío con un código todavía podría quedarse.

Los números explican por qué Sony no quiere frenar

Durante el año fiscal 2025, alrededor del 80% de las ventas de juegos completos de PlayStation fueron digitales. El formato físico todavía mueve dinero, pero está lejísimos de lo que generan las descargas y las compras dentro de los juegos.

Según las cifras financieras revisadas por The Verge, los juegos físicos dejaron cerca de 781 millones de dólares, frente a unos 6,500 millones en ventas digitales y aproximadamente 8,400 millones en contenido adicional y compras dentro de los juegos. Viendo esas cantidades, queda claro por qué Sony tomó la decisión y por qué unas semanas de críticas no bastaron para moverla.

Para la compañía, vender digitalmente significa dejar atrás fabricación, transporte, inventario y parte del dinero que se queda entre distribuidores. Para el jugador significa otra cosa: se acaba la reventa, prestar un lanzamiento a un amigo y buscar una copia barata cuando varias tiendas compiten por quitársela de encima.

También aumenta la dependencia de PlayStation Store. Cuando no existe una copia usada ni otra tienda vendiendo el mismo disco, Sony controla mucho más el precio, las ofertas y la disponibilidad.

Sony dice que seguirá escuchando después de decidir

Tao aseguró que Sony quiere seguir explorando cómo relacionarse con los jugadores dentro de ese futuro digital. El problema es que la decisión más importante ya está tomada.

PlayStation seguirá vendiendo juegos en tiendas, pero no dejará elegir entre físico y digital. La única elección será dónde comprar el código.

Sony escuchó el enojo. Simplemente decidió que no era suficiente para conservar los discos.

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