Sony y Ember Lab movieron la secuela de Kena: Bridge of Spirits de 2026 a 2027 para pulirla, porque el juego es bastante más grande que el primero. Ya con el retraso confirmado, soltaron detalles de la historia, los templos y una compañera nueva para Kena.
Kena: Scars of Kosmora ya no sale este año. Llegará en 2027, sin fecha exacta todavía, a PlayStation 5 y a PC por Steam y Epic Games Store, en físico y digital. Ember Lab dijo en PlayStation Blog que quiere que quede mejor que Bridge of Spirits y con mucha más escala, y que para eso necesitan un poco más de tiempo.
Kena ayuda a todos, pero a ella nadie la ayuda
Kena es Guía Espiritual, mitad guerrera y mitad sanadora. Cuando alguien muere y no puede irse en paz, su dolor se convierte en una Corrupción que infecta todo a su alrededor, y ella se encarga de limpiarla. El problema es que ya está sintiendo sus límites: ha ayudado a muchos espíritus, nunca ha trabajado con los vivos y casi nunca se ha ocupado de su propio dolor.
Ahí entra Orfio, su amigo de la infancia, que está convencido de que la isla de Kosmora tiene las respuestas que los dos andan buscando. Kena va a encontrarse con él para entender mejor su pasado y qué sigue para ella como Guía.
Cuatro elementos y un desastre
Los Guías antiguos de Kosmora tenían su propia forma de trabajar, con cuatro elementos y unos Templos Alquimísticos. En la isla vivían cuatro culturas conectadas, cada una movida por un elemento, hasta que una catástrofe borró a una. Desde entonces el significado de esos elementos se fue perdiendo, y según el estudio, mientras esa sabiduría siga enterrada, el peligro crece.
Los templos van a pesar bastante en el juego, porque son las mazmorras. Prometen poner a prueba tus habilidades y dar recompensas que cambian el rumbo de la aventura.
Una isla con gente
Kosmora no es solo ruinas viejas. Todavía hay varias culturas viviendo ahí, cada una con su historia, sus costumbres y sus broncas. Kena tendrá que ver cómo el pasado de la isla se cruza con cada región y adaptarse a gente y situaciones distintas.
Sigue siendo una aventura lineal centrada en los personajes, como la primera, pero con más mundo para quien quiera salirse del camino.
Un perro de cristal
Como la isla es grande, Kena ahora tiene con qué moverse: un perro hecho de cristal, un espíritu antiguo ligado al origen de Kosmora. Se puede usar de montura, pelea junto a ella tanto montada como a pie, y también ayuda con los puzzles alquimísticos.
Si el perro solo sirviera para llegar rápido de un lado a otro, un mapa más grande se sentiría como puro trayecto. Que meta mano en combate y puzzles es lo que le da sentido a tanto espacio, y habrá que ver si Ember Lab lo logra en 2027.