Hiroya Oku, creador de Gantz, ya está pensando en poner punto final a casi cuatro décadas haciendo manga.
El autor explicó que The SWEET Sixty Princess, su serie más reciente, probablemente será su última obra antes de retirarse. Oku está cerca de llegar a los 60 años y se refirió directamente al manga como su posible “obra de retiro”.
Así que, salvo que cambie de opinión más adelante, estamos viendo el último manga largo del creador de Gantz.
Su despedida es bastante distinta a Gantz
Quien espere otro festival de aliens, armas y gente explotando probablemente se va a encontrar con algo muy diferente.
The SWEET Sixty Princess, también conocido como Kanreki Hime, sigue a seis hombres solteros cercanos a los 60 años que viven juntos y pasan buena parte de su tiempo hablando de manga, anime y sus hobbies.
Todo se va al carajo cuando uno de ellos consigue NEOTYPE-16, una misteriosa droga que supuestamente puede transformar a cualquier persona en una joven atractiva sin importar su edad o sexo.
El grupo decide que uno de ellos la tome.
Y funciona.
La serie comenzó este año en Big Comic Superior y su primer volumen recopilatorio salió el pasado 29 de mayo en Japón.
Casi 40 años haciendo manga
La elección tampoco parece casual.
The SWEET Sixty Princess regresa a una idea que Oku ya había explorado desde sus primeros trabajos: la transformación física y sexual de sus personajes. Un análisis publicado por Asahi incluso la coloca como una especie de regreso a los temas de Hen, una de sus primeras obras.
Entre aquello y ahora quedaron títulos como Gantz, Inuyashiki y Gigant, además de una carrera que ya ronda las cuatro décadas.
Oku todavía no ha dicho cuándo terminará The SWEET Sixty Princess, así que su retiro tampoco tiene una fecha marcada en el calendario.
Pero esta vez el final parece bastante claro: el propio creador de Gantz ya está hablando de este manga como el trabajo con el que probablemente cerrará su carrera.
Después de Gantz, quizá la forma más extraña posible de despedirse era hacer un manga sobre seis señores de casi 60 años jugando a la ruleta rusa con una droga que convierte a uno en una chica.
Muy Hiroya Oku.