Bungie confirmó que Destiny 2 recibirá su última actualización de contenido live service el 9 de junio de 2026, aunque el juego seguirá disponible después de esa fecha y no cerrará servidores. Lo que termina es la etapa de desarrollo activo con nuevo contenido regular.
La actualización ya no usará el nombre Shadow & Order y llegará como Moments of Triumph 2026, con triunfos repartidos por distintas actividades del juego en lugar de centrarse solo en el último año. También regresarán las Marcas Legendarias, junto con ornamentos de armadura, accesorios, engramas de armas y otras recompensas.
Destiny 2 venía de meses difíciles: The Final Shape cerró la saga de la Luz y la Oscuridad con buena recepción, pero el contenido posterior no logró sostener el interés de muchos jugadores. Edge of Fate recibió críticas por cambios como el Portal, Shadow & Order se retrasó de marzo a junio y la falta de información sobre el futuro del juego aumentó la incertidumbre.
Moments of Triumph 2026 también incluirá pequeños momentos de historia para cerrar mejor algunas líneas de personajes, mientras el Director volverá a organizar el acceso a actividades y el Portal recibirá ajustes tras el rechazo que generó desde su llegada.
Pantheon 2.0 entrará de forma permanente con nuevos jefes, recompensas y encuentros rotativos. La actualización también sumará transfiguración de armaduras exóticas, el pase de recompensas planeado originalmente para Shadow & Order, nuevas recompensas para Gambit Ops, cambios en Crisol, ajustes al botín de raids y mazmorras, además de nuevas habilidades y aspectos de clase.
Sparrow Racing League también volverá con mapas, sets de armadura y recompensas propias, una decisión que sí puede pegar con jugadores veteranos porque fue uno de los modos más pedidos desde hace años. Bungie dará más detalles de cada parte de la actualización durante las próximas semanas.
Después del 9 de junio, Destiny 2 quedará jugable como el primer Destiny, pero sin el ritmo de actualizaciones live service que marcó buena parte de su vida. Para un juego que cargó diez años de historia, expansiones, temporadas y cambios de dirección, el cierre no borra sus problemas recientes, pero sí marca el final de una etapa enorme para Bungie y su comunidad.