“Es igual decir ‘lo mismo’ a decir ‘lo de siempre'” – con esta contundente frase arranca nuestro análisis de la nueva entrega de Activision Blizzard. Y después de pasar unas horas con el juego, no puedo evitar darle la razón a medias.
La misión que lo empezó todo
La demo que hemos podido probar nos sitúa en un conflicto coreano donde un escuadrón surcoreano debe infiltrarse en una base norcoreana a través de una trinchera. ¿La ambientación? Pura esencia Call of Duty. Esa sensación de estar en el ojo del huracán, con el sonido de las balas silbando a tu alrededor y la tensión militar llevada al extremo.
Los detalles de nivelación me han llamado especialmente la atención. Sustituir escaleras por tuberías para escalar no es solo un cambio estético; es una decisión de diseño que obliga al jugador a mirar el escenario de otra manera, buscando rutas alternativas y rompiendo con la linealidad a la que nos habían acostumbrado en entregas anteriores.
¿El resultado? Acción clásica con pequeños toques de frescura que, al menos en esta primera misión, funcionan.
El abrazo a la nostalgia
Los foros y redes sociales están ardiendo con jugadores que agradecen volver al estilo clásico. Regresar a estas entregas ha despertado un sentimiento de comunidad que no se veía desde los tiempos de Black Ops 1 y MW3. Hay una conexión emocional aquí que el juego sabe explotar sin resultar forzado.
¿Y qué pasó con el multijugador?
La beta también permitió probar una buena parte del multiplayer de Modern Warfare 4, con seis mapas principales de 6 contra 6 y modos conocidos como Duelo por equipos, Dominio, Punto caliente, Baja confirmada y Buscar y destruir, además de propuestas como Inflation y Kill Block. Activision ha planteado esta entrega como un regreso a un movimiento más pegado al suelo y al estilo clásico de Modern Warfare.
La recepción, eso sí, dejó varios puntos por ajustar. Durante el primer fin de semana hubo bastantes comentarios sobre un TTK demasiado rápido, spawns problemáticos y un movimiento que todavía se sentía más acelerado de lo esperado. No fueron críticas que Infinity Ward ignorara: durante la propia beta modificaron el balance de todas las armas, ajustaron los puntos de aparición y, para el segundo fin de semana, quitaron el Tactical Sprint como opción predeterminada, redujeron la velocidad y distancia del deslizamiento y buscaron aumentar ligeramente el tiempo para matar.
Es precisamente uno de los puntos interesantes de esta prueba. La beta fue cambiando sobre la marcha según el feedback de los jugadores, así que todavía queda por ver qué tanto de esta experiencia llegará igual al lanzamiento y qué terminará siendo ajustado antes de la versión final.
El sistema de placas de blindaje: ¿innovación o error?
La decisión de incluir el sistema de recarga de placas en la campaña ha dividido a la comunidad. Personalmente, lo entiendo: en multijugador funciona de maravilla, pero en una campaña tradicional donde la inmersión y el realismo son clave, recargar placas como si estuviéramos en un battle royale rompe un poco la magia. No es que arruine la experiencia, pero sí que desentona.
El meme del recargue compulsivo
No podía faltar el toque de humor. La comunidad ha señalado con cariño esa costumbre casi patológica de recargar tras disparar dos balas. Un clásico que nos une a todos y que demuestra que, pase lo que pase, el espíritu de la saga sigue más vivo que nunca.
Lo que quiero ver
Después de esta primera toma de contacto, me quedo con la miel en los labios. Me pregunto:
- ¿Qué más nos espera? Esta misión es un aperitivo, pero quiero ver si el resto del juego mantiene el nivel o si se diluye en misiones genéricas.
- ¿Volverán las caras conocidas? Price, Soap, Ghost… La saga tiene un elenco de personajes icónicos que merecen un regreso por todo lo alto. Cruzaré los dedos.
Primeras impresiones
Modern Warfare 4 es, sin duda, una carta de amor a los veteranos de la saga. Pero también es un recordatorio de que “lo mismo” no tiene por qué ser malo cuando está bien ejecutado.
La acción es sólida, la ambientación es impecable y los pequeños cambios en el diseño de niveles demuestran que el estudio sigue cuidando los detalles.
Eso sí, el sistema de blindaje divide y la sensación de “ya visto” puede pesar en aquellos que busquen una revolución. Pero para los que, como yo, crecimos con esta franquicia, esto es como volver a casa.