Si le seguías la pista a la próxima consola de Microsoft, resulta que la compañía cambió su forma de trabajar. En el podcast oficial de Xbox, Matt Booty explicó cómo están armando el nuevo hardware, conocido por ahora como Project Helix.
El plan es sencillo: ya no quieren que los ingenieros diseñen la consola por su cuenta y luego se la entreguen a los desarrolladores. Ahora, los 30 estudios trabajan junto a la gente de hardware desde el día uno. Así, los creadores de juegos definen qué especificaciones necesitan antes de que el diseño se cierre, evitando problemas de rendimiento después.
Booty también platicó que los estudios de Xbox, Bethesda y Activision Blizzard se están apoyando entre ellos. Por ejemplo, el equipo de cinemáticas de Blizzard le está ayudando a Playground Games con el reinicio de Fable. Al mismo tiempo, Rare colabora con Double Fine en su nuevo título, Kiln.
Sobre la tecnología detrás de Project Helix, Jason Ronald (vicepresidente de nueva generación) ya había adelantado en la GDC que el desarrollo va de la mano con AMD. Ronald mencionó que las técnicas de renderizado actuales ya llegaron a su límite, por lo que necesitan tecnología nueva para darnos un verdadero salto gráfico.
Eso sí, hay que tener paciencia. Los primeros kits en versión alfa se entregarán a los desarrolladores hasta 2027, así que todavía falta tiempo para ver algo concreto corriendo en pantalla.