Hace 1 hora

POR Morri

Philip Holt no quiere decir cuántos despidieron en Undead Labs

El jefe del estudio de State of Decay prefiere no dar la cifra de empleados que perdió al independizarse de Xbox, y contó cómo les habló a todos con la verdad desde el principio.

Philip Holt le dijo a The Game Business que despedir a esa gente le rompió el corazón y que no quería que lo que vivieron se quedara en un número o una estadística. Por eso no suelta cuántos fueron. Lo que sí contó fue cómo lo manejó con el equipo.

Contarles todo, aunque fuera incómodo

Holt dice que fue “irresponsablemente transparente” con su gente, y que lo hizo a propósito. En vez de dejarlos a oscuras o inventarles una versión bonita, los fue metiendo en lo que pasaba. Se puso en su lugar: no controlas nada, no sabes qué sigue, sabes que tu chamba puede estar en riesgo y encima te preguntas si el juego va a terminarse.

Desde el inicio les dijo que, pasara lo que pasara, iba a haber despidos. Así que cuando llegó el día, nadie se llevó el golpe de sorpresa. Para Holt eso fue una cortesía, aunque doliera igual. Nadie quiere perder su trabajo, pero cree que entendieron por qué pasó, y que los que se quedaron no ven a la compañía ni a él como los culpables de lastimar a gente que quieren.

Todos son dueños

Para salirse de Xbox, Holt creó una empresa llamada Full Measure y volvió accionistas a todos los empleados. Aclara que no es la fundación típica de un estudio: él no fue el empleado uno, no puso el dinero inicial ni cargó con todo el riesgo. El valor que hay lo hizo el equipo actual y también el que ya se fue, y por eso quería que todos tuvieran una parte si al estudio le va bien.

Contó además que Undead Labs tenía mucho interés de otros antes de independizarse. Como ya estaban cerca de empezar a generar ingresos, pensó que lo que faltaba para terminar State of Decay 3 no era tanto como para no conseguirlo por su cuenta. Le propuso a Microsoft una compra liderada por la gerencia, y a Microsoft le pareció bien.

Uno de los cinco que Xbox soltó

Undead Labs fue uno de los cinco estudios que Xbox dejó ir en la primera ronda de despidos, que le pegó a 3,200 empleados dentro de una reestructuración más grande. Compulsion Games y Double Fine ya confirmaron su independencia, Arkane Lyon sigue en consulta y Ninja Theory va rumbo al cierre después de que fallaran dos acuerdos. Ya empezó a despedir gente.

Un estudio con menos gente y con todos los que quedan como dueños tiene que sacar adelante State of Decay 3, y ahí se va a ver si tanta franqueza de Holt se tradujo en un equipo que de verdad se quedó con ganas de terminarlo.

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