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Adiós a Ubisoft Halifax: El estudio baja la persiana semanas después de hacer historia sindical

La compañía francesa despide a más de 70 empleados argumentando “reestructuración de costes”, negando relación con la reciente formación de su primer sindicato en Norteamérica.

La industria del videojuego comienza 2026 con un sabor amargo y una noticia que ha levantado cejas desde Canadá hasta Europa. Apenas hemos arrancado el año y Ubisoft ha ejecutado un movimiento drástico: el cierre total de Ubisoft Halifax, su estudio dedicado principalmente al desarrollo móvil. Lo que convierte a esta noticia en un foco de debate intenso no es solo la pérdida de empleos —un drama en sí mismo—, sino el timing sospechosamente preciso. Hace menos de un mes, en diciembre de 2025, los trabajadores de este mismo estudio celebraban una victoria histórica al convertirse en el primer equipo de Ubisoft en Norteamérica en sindicalizarse con éxito.

Hoy, esas oficinas están cerradas y 71 personas se enfrentan a un futuro incierto. Aunque la compañía insiste en que una cosa no tiene que ver con la otra, la comunidad de desarrollo y los observadores de la industria no pueden evitar conectar los puntos en un patrón que resulta, cuanto menos, incómodo.

Crónica de un cierre anunciado (o no tanto)

Para entender la magnitud del golpe, hay que mirar el calendario. En diciembre de 2025, los desarrolladores de Ubisoft Halifax, conocidos por su trabajo en Assassin’s Creed Rebellion, votaron a favor de unirse al Game & Media Workers Guild of Canada. Fue un proceso que culminó con optimismo, buscando proteger sus derechos en un mercado laboral cada vez más volátil.

Sin embargo, la respuesta corporativa —oficialmente desvinculada del sindicato— llegó este 7 de enero de 2026. Ubisoft comunicó el cese de operaciones del estudio. Según los informes recogidos por medios como Video Games Chronicle y GameSpot, la decisión implica el despido inmediato de aproximadamente 70 empleados.

La postura de Ubisoft ha sido firme y rápida para intentar controlar la narrativa. Un portavoz de la compañía declaró que la decisión de clausurar Halifax “ya se había tomado antes de la votación sindical”. La justificación se apoya en un argumento que llevamos escuchando demasiado tiempo: la eficiencia operativa.

“En los últimos 24 meses, Ubisoft ha emprendido acciones en toda la empresa para racionalizar las operaciones, mejorar la eficiencia y reducir costes”, explicó el portavoz. Bajo este paraguas corporativo, el cierre de Halifax se presenta simplemente como un número más en una hoja de cálculo diseñada para sanear las cuentas de la empresa francesa, que no ha pasado por su mejor momento financiero en los últimos años.

El contexto de Ubisoft: ¿Limpieza o represalia?

Es vital poner esto en perspectiva. Ubisoft no está inventando su crisis financiera para justificar este cierre; la crisis es real. Durante el último año fiscal, la compañía ha estado bajo la lupa de inversores y jugadores por igual. A finales de 2025, vimos la salida de figuras clave como Marc-Alexis Côté, productor ejecutivo de Assassin’s Creed, tras casi dos décadas en la empresa.

Además, la compañía implementó programas de “transición profesional voluntaria” —un eufemismo elegante para invitar a la gente a irse antes de ser despedida— en varios de sus estudios globales. A pesar de que en noviembre comunicaron a los inversores que las ganancias del segundo trimestre habían subido un 39% interanual y que la franquicia Assassin’s Creed superaba expectativas, los números generales parecen no ser suficientes para mantener la estructura actual.

El cierre de Halifax se suma a una lista de recortes que ya afectó a estudios asociados y centrales. Pero la duda persiste: ¿es casualidad que el hacha caiga precisamente sobre el único estudio que logró organizarse formalmente en la región? Ron Carroll, presidente del sindicato al que se unieron los trabajadores, expresó su conmoción, señalando que esperaban iniciar negociaciones de contrato, no recibir cartas de despido. Según reportes locales, las puertas del estudio se cerraron abruptamente, dejando a muchos sin siquiera la oportunidad de procesar la noticia con sus compañeros.

Historia de un estudio móvil

Ubisoft Halifax no era un gigante triple A, pero tenía un rol específico y valioso dentro del engranaje de la compañía. Originalmente fundado como Longtail Studios en 2010, fue adquirido por Ubisoft en 2015. Durante más de una década, el equipo se especializó en trasladar la magia de las grandes franquicias a las pantallas pequeñas.

Su proyecto más visible fue Assassin’s Creed Rebellion, un RPG de estrategia free-to-play que, si bien no competía en gráficos con las entregas de consola, mantuvo una base de usuarios leal y generó ingresos recurrentes durante años. También colaboraron en el desarrollo de Rainbow Six Mobile y en la franquicia Rocksmith.

El cierre plantea preguntas sobre el futuro de estos proyectos móviles. Si bien Rebellion ya tiene años en el mercado, el soporte y contenido en vivo requieren personal activo. Desmantelar el equipo responsable sugiere que Ubisoft podría estar replanteando completamente su estrategia móvil o derivando ese trabajo a estudios en regiones con costes operativos aún menores, una práctica tristemente común en la industria actual.

El factor humano y el futuro inmediato

La compañía ha prometido “paquetes de indemnización integrales” y asistencia profesional para los 71 afectados. Sin embargo, en un mercado laboral que en 2024 y 2025 vio decenas de miles de despidos, “asistencia” no garantiza un nuevo empleo.

Para los trabajadores de Halifax, la ironía es mordaz. Se sindicalizaron buscando seguridad, transparencia y una voz en la mesa de decisiones. Lo que obtuvieron fue una demostración de que, en la estructura corporativa actual, la decisión final siempre puede ser “cerrar el chiringuito”.

Este movimiento envía un mensaje escalofriante al resto de estudios de Ubisoft y de la industria en general. Si la sindicalización se percibe —correcta o incorrectamente— como un preludio al cierre, podría desincentivar futuros esfuerzos de organización laboral en un momento donde son más necesarios que nunca.

Por ahora, 70 familias en Halifax empiezan el 2026 buscando trabajo, y la industria pierde otro equipo creativo. Ubisoft continúa su “racionalización”, y queda por ver si estos cortes de personal realmente llevarán a la estabilidad prometida o si son solo parches en un barco que necesita reparaciones mucho más profundas que simplemente soltar lastre.


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