Staffer Retro: A Supernatural Mystery Quest es una novela visual de detectives donde los misterios sobrenaturales se resuelven hablando con personajes, revisando una enorme cantidad de documentos y encontrando la relación entre pistas que, al principio, parecen no tener nada que ver.
Aquí no hay persecuciones ni escenas de acción entre cada investigación. Pasas buena parte del tiempo leyendo testimonios, comparando información y tratando de descubrir qué ocurrió realmente en cada caso. Si vienes de Phoenix Wright o disfrutas las novelas visuales de misterio, vas a reconocer rápidamente el tipo de juego.
La historia sigue a Verita Retro, una joven que vive con su familia en una tienda de segunda mano en Sicilia. Una deuda enorme termina acercándola a los Staff, objetos sobrenaturales ligados al Mana y a distintos incidentes del pasado.
Pero Staffer Retro tiene una pequeña maña: encontrar una respuesta no siempre significa que ya resolviste todo.
Yo ya había cerrado el caso.
Había leído los testimonios, revisado los documentos y encontrado la relación entre las pistas. La conclusión parecía bastante clara y podía seguir con el siguiente capítulo como si nada.
Pero todavía quedaban misterios pendientes.
Decidí seguir buscando y Staffer Retro me mostró que la respuesta que acababa de aceptar no era toda la verdad. No sacó una prueba nueva de la nada ni cambió las reglas en el último momento. La información ya estaba en los documentos que tenía frente a mí.
Desde entonces, cerrar un caso con la primera respuesta dejó de ser una opción.
Mi primer Staffer y no hizo falta conocer los anteriores
Este fue mi primer acercamiento a la serie. No jugué Staffer Case ni Staffer Reborn, pero nunca sentí que hubiera llegado a la mitad de una conversación.
Hay un mundo compartido y seguramente quienes vienen de los juegos anteriores reconocerán nombres, ideas o detalles que para mí pasaron como algo nuevo. Aun así, la historia de Verita se entiende por sí sola.
Eso ayuda mucho porque ella tampoco entra sabiendo cómo funciona todo. Verita se mete en problemas, pregunta, intenta entender qué está ocurriendo y va descubriendo este mundo sobrenatural al mismo tiempo que el jugador.
La historia engancha desde el principio y no necesita varias horas para comenzar a soltar sus misterios.
Toca leer, regresar y leer otra vez
Staffer Retro vive entre documentos, entrevistas y deducciones.
Hablas con alguien, aparece un detalle extraño y recuerdas haber leído algo relacionado varias páginas atrás. Abres tus archivos, buscas el documento y comienzas a revisar qué parte encaja con la conversación.
A veces encuentras la relación rápido. Otras veces llevas varios minutos saltando entre textos porque sabes que la respuesta está ahí, pero todavía no encuentras el hilo correcto.
Esa búsqueda fue una de las partes que más disfruté.
Las deducciones necesitan atención, pero ninguna respuesta me pareció rebuscada. El juego no espera que adivines lo que estaba pensando el escritor. Las pistas están disponibles y la solución se puede alcanzar revisando bien lo que ya encontraste.
Cuando una respuesta se me resistía, normalmente era porque había dejado pasar algo.
La interfaz hace que todo esto sea cómodo. Pasar entre documentos y revisar información no se convierte en una pelea contra los menús. Incluso puedes reducir el tamaño del puntero cuando comienza a estorbar sobre el texto.
Parece un detalle mínimo, pero después de pasar varias horas revisando archivos termina agradeciéndose bastante.
La ayuda no te hace la tarea
También existe un sistema de ayuda opcional.
No te entrega la respuesta ni te señala directamente el documento correcto. Solo te da una pequeña orientación para que dejes de buscar en el lugar equivocado.
Puedes usarla cuando ya llevas demasiado tiempo atorado o ignorarla por completo.
Nunca sentí que el juego resolviera los casos por mí. La ayuda evita que una deducción detenga todo el capítulo, pero todavía tienes que leer, relacionar la información y encontrar la respuesta.
La exploración sí va más guiada. Sigues la historia, acompañas a los personajes y visitas los lugares que el caso necesita. No tienes tanta libertad para recorrer escenarios y revisar cada rincón como en Phoenix Wright.
No fue un problema para mí porque Staffer Retro pone casi todo su esfuerzo en las conversaciones y los documentos. Su investigación ocurre más en lo que lees y deduces que en encontrar un objeto escondido detrás de una maceta.
Resolver el caso es apenas el primer paso
Lo mejor de Staffer Retro es lo que ocurre después de alcanzar una conclusión.
En varios momentos puedes cerrar el caso con la respuesta que ya encontraste. El juego te permite aceptarla y seguir adelante, incluso cuando todavía quedaron misterios sin resolver.
Yo preferí completar todo.
Ahí entra el Retro System, que muestra la parte del caso que no alcanzabas a ver con la primera conclusión. Una conversación cambia de significado, un documento que parecía secundario vuelve a importar y empiezas a entender por qué algo seguía sintiéndose incompleto.
Fue lo que terminó encantándome.
No se trata únicamente de poner un giro sorpresa al final de cada capítulo. La gracia está en descubrir que la información ya estaba disponible y que tú mismo habías decidido que no era importante.
Completar los misterios también permite alcanzar el cierre real de los capítulos y ver cómo comienzan a enlazarse entre ellos. Después del primero, ya no quería aceptar una solución rápida. Necesitaba saber qué más estaba escondiendo el caso.
Los capítulos usan las mismas herramientas de investigación porque esa es la base del juego. Conversas, revisas documentos, conectas pistas y llegas a una deducción.
Eso no los vuelve repetitivos.
Sería como reclamarle a Phoenix Wright que siempre tienes que presentar pruebas. Lo importante está en los casos, y cada uno tiene personajes, situaciones y misterios lo bastante distintos para mantenerse interesante.
Naturalmente, algunos capítulos me gustaron más que otros. Eso es normal en cualquier juego dividido en casos. Ninguno se sintió como una copia del anterior.
Los personajes hacen que quieras seguir leyendo
Staffer Retro tiene muchísimo diálogo. Si sus personajes fueran planos, terminar cada capítulo sería agotador.
Por suerte, el elenco principal fue una de mis partes favoritas.
Verita, Vering, Vassanio y Vero tienen personalidades muy marcadas. Pueden ser graciosos y hacer que una conversación avance con ligereza, pero la relación entre ellos no se reduce a un grupo de amigos que siempre está de acuerdo.
Hay roces, desconfianza y momentos donde alguno muestra una cara bastante distinta.
Vassanio representa muy bien ese cambio. Puede ser amable y divertido, pero nunca olvidas que también puede ponerse serio y que no siempre sabes qué esperar de él.
Eso mantiene las conversaciones vivas. Los personajes no aparecen únicamente para entregarte una pista y desaparecer. Sus relaciones también forman parte de lo que quieres seguir descubriendo.
El arte estilo anime ayuda bastante. Los diseños son lindos, las expresiones acompañan las reacciones y las animaciones evitan que todo parezca una fila de retratos inmóviles.
Las voces japonesas hacen el resto. El trabajo de actuación es excelente tanto en los momentos graciosos como cuando un capítulo cambia por completo de tono.
La música tampoco busca llamar la atención a la fuerza. Acompaña las investigaciones y termina quedándose en la cabeza. No salí pensando en una banda sonora gigantesca, pero sé que voy a recordar varios temas durante mucho tiempo.
Un capítulo y luego respiramos
Los capítulos son largos.
Hay conversaciones, documentos, deducciones y bastante información que recordar. Después de terminar uno, yo prefería tomar un descanso antes de comenzar el siguiente.
No porque quisiera dejar el juego. Simplemente llega un momento donde la cabeza ya no quiere revisar otra declaración ni recordar qué decía el documento que encontraste hace dos horas.
Staffer Retro funciona mejor por capítulos.
Terminas un caso, dejas descansar lo que acabas de descubrir y vuelves después. Intentar jugar varios seguidos puede cansar, incluso cuando la historia sigue interesando.
Quien disfrute las novelas visuales ya sabe a qué viene. Aquí leer no es algo que haces mientras esperas que regrese la parte jugable.
Leer, comparar y deducir es la parte jugable.
Si eso no te gusta, Staffer Retro no va a convencerte.
El español es la gran ausencia
Staffer Retro no tiene textos en español.
Las voces están en japonés y necesitas leer el juego en inglés o en alguno de los otros idiomas disponibles. Aquí no basta con comprender la idea general de una conversación.
Tienes que saber qué dijo exactamente un personaje, qué información aparece en un documento y qué pista puede relacionarse con otra.
Entender mal una frase puede mandarte a buscar la respuesta en el lugar equivocado.
Para muchos jugadores será una barrera completa, y es una lástima porque el público que disfruta Phoenix Wright, las novelas visuales y los misterios tendría muchas razones para entrar.
Durante mis partidas en PC no encontré errores, cierres ni problemas técnicos. Todo funcionó correctamente.
Lo mejor
- El Retro System y la verdad escondida detrás de cada caso.
- Las deducciones están bien planteadas y no dependen de respuestas absurdas.
- Revisar y relacionar documentos es cómodo.
- Verita, Vering, Vassanio y Vero tienen mucha personalidad.
- El arte, las actuaciones japonesas y la música.
Lo peor
- No cuenta con textos en español.
- La exploración va bastante guiada.
- Los capítulos pueden cansar si intentas jugar varios seguidos.
Veredicto Neutral Game
Staffer Retro me atrapó desde el primer capítulo y consiguió que revisar documentos fuera tan divertido como encontrar la respuesta.
Sus casos te dejan pensar por tu cuenta, la ayuda entra únicamente cuando tú la buscas y las deducciones no dependen de ocurrencias imposibles de adivinar.
Pero lo que realmente lo levanta es el Retro System.
Alcanzar una conclusión no siempre significa que ya terminaste. Puedes irte con la primera respuesta o quedarte a revisar todo lo que todavía falta. Yo siempre terminé eligiendo lo segundo.
Los personajes sostienen las largas conversaciones, el arte anime tiene mucho encanto y las voces japonesas hacen que incluso los momentos más tranquilos tengan vida.
La ausencia de español va a dejar fuera a mucha gente y no es un juego para quien se canse rápido de leer. También conviene jugarlo con calma, capítulo por capítulo.
Pero para los amantes de Phoenix Wright, las novelas visuales, los detectives y los misterios, Staffer Retro es una recomendación infalible.