La racha de cierres en PlayStation no se detiene. Apenas un año después de abrir sus puertas, Sony decidió cerrar Dark Outlaw Games, un estudio fundado en marzo de 2025 por el veterano de Treyarch, Jason Blundell. Estaban trabajando en un proyecto secreto, pero los directivos decidieron cancelar todo antes de mostrar una sola imagen.
El discurso corporativo vs los recortes reales
La confirmación llegó con el clásico comunicado de relaciones públicas que ya nos sabemos de memoria. Sony justificó el cierre hablando de “ajustes estratégicos para apoyar la sostenibilidad a largo plazo”. En el mundo real, eso significa despidos directos.
Jason Schreier, de Bloomberg, reportó que los recortes no solo mataron a Dark Outlaw, sino que también pasaron la tijera por el área de desarrollo móvil de PlayStation. Según los reportes en los foros de ResetEra, estas decisiones dejaron a unas 50 personas sin trabajo repartidas entre las oficinas de Estados Unidos y el Reino Unido.
La maldición de Jason Blundell
Lo de Jason Blundell y Sony ya parece una broma de mal gusto. Antes de armar Dark Outlaw, fundó Deviation Games en 2020 con la promesa de hacer una nueva franquicia triple A exclusiva para PlayStation. Blundell abandonó ese barco en 2022, y para marzo de 2024, Sony también les cerró el estudio completo tras una ola de despidos masivos. Básicamente, es el segundo proyecto de Blundell respaldado por PlayStation que termina en la basura en menos de tres años.
Un patrón que asusta
Y si el cierre de un estudio nuevo te parece grave, hay que recordar que la herida todavía está fresca por lo que pasó el mes pasado. Sony cerró Bluepoint Games bajo la misma excusa de una “revisión de negocios”, dejando a 70 personas en la calle. Estamos hablando del estudio que nos entregó los increíbles remakes de Demon’s Souls y Shadow of the Colossus, y que ayudó con el desarrollo de God of War Ragnarok.
La estrategia de PlayStation es cada vez más agresiva con sus propios equipos. Están cortando talento y cerrando estudios con historial probado mientras los ejecutivos hablan de sostenibilidad. Queda claro que colgarte el gafete de estudio first-party de Sony ya no te garantiza llegar a la fecha de lanzamiento.