Un ejecutivo de Sega aseguró que la compañía es “muy cautelosa” con la IA generativa en el desarrollo de sus juegos y que la creatividad no se la dejan a una máquina. Donde sí la están usando es en áreas como publishing y departamentos corporativos.
Tsuyoshi Saito, directivo de Sega, le explicó a Nikkei que la IA ya les sirve para ahorrar tiempo en la parte de publicación, en los departamentos corporativos y para generar ideas de negocio. Con los juegos en sí son más cuidadosos. Sus palabras fueron que no están dejando “los aspectos creativos de los juegos” en manos de la IA.
Un comité que lleva más de un año armado
Esto no es una postura improvisada. Sega ya había contado el año pasado, en una charla del CEDEC, que formó un comité de IA generativa. Dentro de ese comité hay un grupo que se encarga de desarrollar herramientas internas y de coordinarse con los equipos de relaciones públicas de Norteamérica y Europa. La razón es muy práctica: las plataformas de distribución piden que se declare si un juego usa IA, y alguien tiene que contestar eso.
El antecedente de Crazy Taxi
Lo de “cautelosos” llega con un contexto incómodo. A principios de este año se supo que Sega usó IA generativa en assets de fondo de Crazy Taxi: World Tour, y la empresa tuvo que salir a responder. Kenji Kanno, creador de la serie, explicó en el Summer Game Fest que su uso se limitó a ideas y referencias, y dejó caer que el tema probablemente se va a hablar más en el futuro.
No son los únicos con este discurso
Crystal Dynamics contó algo parecido sobre Tomb Raider: Legacy of Atlantis. Su director de experiencia, Jeff Adams, explicó que la IA les sirve para prototipar: si tienen la idea de un objeto y no saben si vale la pena gastar tiempo de desarrollo en construirlo, usan una herramienta para verlo dentro del mundo del juego. Si funciona, pasa al proceso de producción normal, y el contenido final del juego lo hace gente.
Es el mismo guion en las tres empresas: la IA para probar ideas y ahorrar trabajo, y lo que llega al jugador lo hacen personas. La duda es dónde queda la línea entre “referencia” y “asset de fondo”, porque el caso de Crazy Taxi mostró que esa línea no siempre se queda donde la empresa la pone, y por eso Sega va a tener que ser muy transparente cada vez que Steam le pida una declaración.