Nicole Ge trabajó tres años en Riot Games tras dejar la universidad para unirse a la empresa. El martes fue su último día. La despidieron, le ofrecieron 15,000 dólares para que se callara y los rechazó. Después lo contó todo en X.
Qué construyó Nicole y por qué la despidieron
Nicole desarrolló Riot Pulse, una plataforma de IA para monitorear toxicidad en League of Legends y Valorant en tiempo real. La herramienta conectaba datos internos y externos, generaba reportes automáticos para los equipos correctos y reemplazaría trabajo que Riot actualmente paga a varios proveedores externos. Según sus propios números, el costo de la herramienta sería menor al de un solo vendor, y ya tenía un prototipo en video listo para mostrar.
Para presentársela a los ejecutivos, subió la propuesta a un sitio con contraseña. Varios directivos la leyeron, la elogiaron y la animaron a seguir. Uno de ellos, a quien Nicole describe como un mentor y una de las dos personas con quienes compartió el deck originalmente, fue quien le pidió que lo mandara a más ejecutivos. Ese mismo ejecutivo, según Nicole, sabía de antemano que la iban a despedir y no hizo nada para impedirlo.
La razón oficial del despido: haber alojado el material fuera de los sistemas internos de Riot. Nicole señala en su correo que llevaba meses intentando mover sus herramientas a los sistemas oficiales mediante tickets con el equipo de OKTA, sin respuesta. Nadie le dijo en ningún momento que bajara la presentación. Nadie le advirtió que la protección con contraseña era insuficiente. Tampoco hay evidencia de que alguien externo a Riot haya accedido al contenido.
Lo que Nicole dice y lo que decidió no decir
En X fue directa: la despidieron, no renunció ni fue un recorte. Duda de que la razón oficial sea la verdadera, pero eligió no especular públicamente para no exponerse a una demanda por difamación. En el correo que compartió, donde rechaza firmar el contrato de separación, escribe que cree que fue un despido injustificado y que va a hablar con un abogado, aunque después aclaró en su tweet que decidió no demandar a Riot para poder hablar libremente.
Lo que sí deja claro: en tres años construyó más de 80 herramientas y flujos de automatización para distintos equipos de Riot, muchas veces pagando los costos de desarrollo de su propio bolsillo. Recibió ofertas de trabajo por cuatro veces su salario en Riot y propuestas de fondeo de VCs para su propio startup. Se quedó de todas formas.
Yesterday was my last day at Riot Games.
— Nic0le (@nicole_clash) April 8, 2026
It’s been 3 years since I dropped out and joined the company. And despite the way my relationship with Riot ended, this has been the best learning experience I could have asked for. I had the chance to work with an amazing, passionate… pic.twitter.com/MduploS0a6
Los jugadores de LoL y Valorant llevan años pidiendo exactamente lo que Nicole estaba construyendo
La toxicidad en ranked es una queja que no desaparece. Cada temporada los mismos reclamos, el mismo sistema de reportes que siente como si no hiciera nada. Lo que revela esta historia es que alguien dentro de Riot estaba construyendo una solución real, que los ejecutivos la vieron, la aplaudieron, y que de todas formas terminó en despido y oferta de silencio.
Nicole arranca mañana como emprendedora. Riot Games no ha respondido públicamente.