Hace 3 meses

POR Morri

Reseña Neutral Game: Legacy of Kain: Ascendance – Nosgoth merecía algo mejor

Nadie esperaba otro Soul Reaver. Tampoco un juego enorme, caro o capaz de borrar más de veinte años sin una entrega nueva. Con Legacy of Kain: Ascendance bastaba algo más simple: un juego pequeño, cuidado y con respeto por una saga que muchos seguimos recordando por su escritura, su tono gótico y sus personajes.

No fue eso.

Lo jugué en Steam y lo terminé en unas dos horas y media. Normalmente esa duración no tendría por qué ser un problema, pero aquí pesa por una razón muy simple: aun siendo corto, ya quería que acabara. Llegué con curiosidad de fan, no con la idea de encontrar una obra a la altura de los originales. Aun así, Ascendance logró quedar muy por debajo de cualquier expectativa razonable.

No falla por ser 2D. Falla porque se siente pobre incluso como juego de acción 2D. El combate es tosco, el plataformeo es incómodo, los enemigos se reciclan demasiado y la historia fuerza el lore original para meter una protagonista que nunca se gana su lugar.

Nosgoth merecía más que esto.

Se siente mal desde el control

Ascendance promete acción 2D, movimiento vertical, poderes vampíricos y combate rápido. Al jugarlo, casi nada responde con gusto. Saltar, volar, moverte por los escenarios y pelear se siente torpe. No es que el juego esté roto. Es peor: funciona, pero rara vez se siente bien.

Los personajes tienen vuelo, teletransporte o alguna variante para moverse por el escenario, pero casi todos terminan sintiéndose parecidos. El vuelo, en especial, es horrible. En vez de abrir posibilidades, vuelve varias secciones más incómodas.

La mecánica de perder vida y tener que absorber sangre también queda a medias. La idea podía meter presión, pero los enemigos mueren tan fácil y salen en tanta cantidad que curarte no exige nada. No hay tensión. Solo un sistema que está ahí, pero que el propio juego nunca aprovecha.

Hay juegos flash con mejor ritmo, mejores saltos y mejores peleas. Y sí, para un nuevo Legacy of Kain en 2026, eso es durísimo.

Combate plano, enemigos reciclados y jefes flojos

El combate se agota rápido. Puedes abusar de las mismas acciones durante casi todo el juego. Saltas, golpeas, repites. A veces ni siquiera hace falta pensar mucho: spamear ataques resuelve más de lo que debería.

Los enemigos parecen salir de tres modelos base con cambios de color. La repetición se nota pronto, y como los escenarios tampoco tienen mucha personalidad, todo empieza a mezclarse.

Los jefes no levantan nada. Uno se reduce a esperar, esquivar ataques muy básicos y pegarle cuando el juego te deja. Otro prácticamente cae saltando. Los demás permiten repetir el mismo patrón hasta que mueren. No hay tensión, no hay presencia, no hay sensación de estar frente a una amenaza importante de Nosgoth.

En una saga donde los conflictos siempre se sentían grandes, estos jefes parecen puestos para llenar espacio.

Kain y Raziel casi no importan

Uno de los pocos motivos para darle una oportunidad a Ascendance era volver a ver a Kain y Raziel. Para cualquier fan de Legacy of Kain, esos nombres no son cualquier cosa. Son la razón por la que esta saga sigue viva en la memoria de tanta gente.

Por eso molesta tanto lo poco que el juego hace con ellos.

Juegas con Kain y Raziel muy poco. Aparecen, sí, pero sin fuerza. No se sienten como el centro de una historia esperada por años, sino como nombres conocidos usados para sostener un juego que no tiene mucho más. Incluso al control se sienten demasiado cercanos al resto, sin una identidad clara.

Después de tantos años, Kain y Raziel merecían algo más que aparecer un rato en un juego que parece preocupado por otra cosa.

Elaleth no se gana su lugar

Elaleth es el mayor problema de Ascendance. No por ser nueva. Legacy of Kain podría aceptar personajes nuevos si están bien escritos. Raziel también fue nuevo en su momento, y terminó cargando media saga.

El problema es que Elaleth entra como si el juego quisiera convencernos a la fuerza de que siempre fue importante.

Su historia gira alrededor de salvar a su novio mediante una alteración temporal, pero el conflicto nunca toma forma. Se explica rápido, pasa por cinemáticas flojas y luego el juego espera que eso pese dentro de una mitología que ya tenía suficientes piezas delicadas.

Como fan, se siente innecesario. Peor: se siente metido a la fuerza. Ascendance no expande Nosgoth; lo dobla para que Elaleth quepa dentro. Y cuando una precuela necesita torcer tanto el pasado para justificar a su protagonista, el problema viene desde la base.

Legacy of Kain siempre habló de destino, libre albedrío, manipulación y líneas temporales. Aquí el viaje temporal se siente como excusa para contar una historia que nadie pidió y que tampoco está bien contada.

Un caos visual sin identidad

El pixel art no es bueno, pero el golpe más grande está en la falta de dirección. Ascendance nunca decide cómo quiere verse.

Está el pixel art del gameplay. Luego aparecen retratos de personajes que parecen de otro juego. Después llegan cinemáticas que intentan imitar la era de PS1 y se ven horrendas. El peor caso es la recreación de la cinemática más conocida de Soul Reaver, una escena que en el original tenía fuerza, atmósfera y presencia. Aquí, con el diseño visual que eligieron, se ve espantosa. Más adelante aparecen escenas con un aire de anime que tampoco encaja. Nada se amarra. Nada parece venir del mismo lugar.

Legacy of Kain tenía una identidad muy clara: mundos decadentes, arquitectura gótica, vampiros trágicos, cuerpos deformados y criaturas marcadas por el tiempo. Ascendance toma pedazos de esa estética y los pega sin criterio.

Lo único que rescato sin darle vueltas es el doblaje y parte de la música. Las voces funcionan y la música tiene buenos momentos, aunque el volumen sube y baja de forma extraña. Son aciertos aislados dentro de un juego que rara vez los acompaña.

Lo Mejor

  • El doblaje es lo más rescatable.
  • La música tiene algunos buenos momentos.
  • No encontré problemas técnicos graves.

Lo Peor

  • El combate es simple, tosco y fácil de romper.
  • El movimiento vertical, el vuelo y el plataformeo se sienten mal.
  • Los enemigos se repiten demasiado.
  • Los jefes son fáciles, aburridos y sin tensión.
  • Kain y Raziel están desaprovechados.
  • Elaleth se siente metida a la fuerza.
  • La historia fuerza el lore y no aporta nada valioso.
  • La dirección visual cambia de estilo sin control.
  • La recreación de una de las cinemáticas más importantes de Soul Reaver se ve espantosa.
  • Dura muy poco, pero aun así se hace pesado.
  • No se lo recomendaría ni a fans de Legacy of Kain.

Veredicto Neutral Game

Legacy of Kain: Ascendance no falla por ser pequeño. Falla porque juega mal, cuenta mal su historia y usa mal a sus personajes. Como regreso de Legacy of Kain, duele. Como juego de acción 2D, tampoco deja mucho que defender.

Nosgoth no necesitaba gráficos enormes para funcionar. Kain y Raziel no necesitaban un presupuesto gigante para imponerse. Esta saga vivía de su atmósfera, sus diálogos y sus ideas. Ascendance tenía que cuidar eso, pero entrega una historia torpe, una protagonista mal integrada y un sistema de juego que se agota casi de inmediato.

El doblaje y la música evitan que caiga todavía más bajo, pero no salvan la reseña. Lo terminé en unas dos horas y media, y aun así ya quería que acabara.

No esperaba que Ascendance reviviera Legacy of Kain. Esperaba, mínimo, un juego que entendiera por qué la saga seguía importando después de tantos años. No lo encontré.

Calificación Neutral Game: 2.5/10

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