Hace 6 horas

POR Axel Flota

Reseña Neutral Game: Gears of War: E-Day – Volver al origen era justo lo que necesitaba la saga

Después de varios años sin una nueva entrega principal, Gears of War tenía una decisión complicada por delante. Continuar después de Gears 5 o buscar otra forma de regresar a uno de los universos más importantes de Xbox.

The Coalition eligió algo mucho más interesante: regresar al principio.

Gears of War: E-Day nos lleva 14 años antes de los acontecimientos del primer Gears of War, justo al momento donde la Horda Locust aparece por primera vez y el mundo básicamente no tiene idea de qué está pasando. Marcus Fenix y Dominic Santiago están de regreso, pero no exactamente como los recordamos. Aquí todavía son dos soldados intentando entender a qué se están enfrentando.

Y posiblemente esa sea una de las mejores decisiones que pudieron tomar.

El Día de la Emergencia vuelve a dar miedo

Con los años Gears se convirtió en una franquicia donde combatir contra Locust, Lambent y criaturas gigantescas era algo relativamente normal.

E-Day intenta borrar esa sensación.

Aquí los Locust vuelven a sentirse desconocidos.

Los personajes no conocen sus armas, no saben exactamente de dónde vienen y tampoco saben cómo enfrentarlos. Algo tan simple como encontrarte por primera vez con una criatura que cualquier jugador veterano reconoce inmediatamente tiene otro significado cuando ves que Marcus y su escuadrón todavía están intentando descubrir qué demonios tienen enfrente.

Ese enfoque ayuda muchísimo a recuperar parte del terror que tenía el primer Gears of War.

No es un juego de terror como tal, obviamente, pero sí hay escenarios mucho más oscuros, momentos donde avanzar lentamente genera tensión y encuentros donde los enemigos parecen realmente peligrosos.

La invasión no se siente como otra guerra más.

Se siente como el inicio del fin del mundo.

Marcus y Dom vuelven a ser el corazón de Gears

Uno de los mayores aciertos de E-Day es entender algo muy sencillo: Gears nunca fue solamente dispararle a monstruos enormes mientras usamos armas absurdamente pesadas.

Marcus y Dom siempre fueron parte importante de por qué funcionó esta saga.

E-Day aprovecha tener personajes más jóvenes para mostrar una relación diferente entre ambos. Todavía existe esa hermandad que todos conocemos, pero también hay miedo, dudas y momentos donde claramente ninguno entiende la magnitud de lo que está ocurriendo.

La historia tiene momentos grandes, explosiones y criaturas gigantes, pero funciona mejor cuando baja un poco la velocidad y simplemente deja que sus personajes hablen.

No todo necesita explicar algo importante sobre el universo de Gears.

A veces ver a Marcus y Dom intentando sobrevivir juntos ya es suficiente.

Sigue siendo Gears, solo que ahora se mueve mejor

En jugabilidad, The Coalition tampoco intenta destruir la fórmula para crear algo completamente diferente.

Y sinceramente no hacía falta.

El sistema de coberturas sigue siendo la base de prácticamente todos los enfrentamientos, pero el movimiento se siente mucho más moderno. Podemos desplazarnos con mayor libertad, saltar obstáculos, cambiar rápidamente entre coberturas y aprovechar mucho mejor la verticalidad de algunos escenarios.

Esto provoca que los combates sean más rápidos sin perder esa sensación pesada que siempre caracterizó a Gears.

Las armas siguen teniendo impacto.

Disparar una escopeta a corta distancia se siente brutal, el Lancer continúa siendo una de las armas más reconocibles de los videojuegos y cada enfrentamiento deja suficiente sangre, destrucción y cuerpos por todos lados como para recordar exactamente qué juego estamos jugando.

También ayuda mucho la destrucción de los escenarios.

Coberturas que inicialmente parecen completamente seguras pueden desaparecer durante un enfrentamiento, obligándote a moverte y buscar otra posición. No transforma completamente el combate, pero sí consigue hacer algunos encuentros menos predecibles.

E-Day no reinventa el shooter en tercera persona.

Lo que hace es tomar una fórmula que lleva funcionando casi veinte años y quitarle bastante del peso que ya comenzaba a sentirse viejo.

Cuando intenta ser más grande también pierde un poco el ritmo

No todo funciona igual de bien.

E-Day tiene algunas zonas más abiertas donde podemos explorar, buscar objetos y desviarnos ligeramente del camino principal.

Al inicio funcionan porque rompen con los pasillos tradicionales de la saga, pero también son precisamente donde el ritmo empieza a sufrir un poco.

Hay momentos donde vienes de un combate espectacular o de alguna escena bastante importante y, de repente, el juego disminuye demasiado la velocidad para permitirte explorar una zona.

No es algo que arruine la campaña, pero sí existen secciones que fácilmente pudieron durar menos.

También hay algunos objetivos secundarios y encuentros que comienzan a repetirse, especialmente conforme avanzan las horas.

Es curioso, porque E-Day funciona mejor cuando simplemente recuerda que Gears siempre fue muy bueno llevando al jugador de un combate al siguiente.

Intentar abrir demasiado ciertos niveles no siempre termina ayudándolo. Es uno de los puntos en los que algunas de las primeras reseñas también han encontrado problemas de ritmo.

Visualmente es una locura

Era bastante obvio que The Coalition utilizaría Gears of War como una demostración técnica, y E-Day cumple completamente en ese apartado.

Desarrollado desde cero utilizando Unreal Engine 5, hay momentos donde simplemente vale la pena detenerse para observar el escenario.

Edificios destruidos, humo llenando las calles, cientos de partículas, iluminación entrando entre estructuras destruidas y personajes con expresiones mucho más detalladas.

Pero lo que más ayuda no es solamente la calidad gráfica.

Es la dirección artística.

Kalona realmente parece una ciudad que acaba de comenzar a colapsar.

Todavía encontramos lugares relativamente normales, edificios completos y calles que hace unas horas posiblemente estaban llenas de personas. Poco después todo comienza a transformarse conforme la invasión avanza.

Eso hace que la destrucción tenga más impacto.

No estamos caminando entre ruinas de una guerra que ocurrió hace años. Estamos viendo las ruinas aparecer frente a nosotros.

En Xbox Series X, el juego cuenta además con diferentes opciones gráficas, incluyendo un modo enfocado en llegar a los 60 FPS. El rendimiento generalmente es bueno, aunque las zonas más abiertas pueden presentar algunas caídas y pequeños problemas de estabilidad.

Nada demasiado grave, pero tampoco es una experiencia técnica completamente perfecta.

Horde Siege quiere convertir el caos en algo todavía más grande

Fuera de la campaña tenemos uno de los cambios más importantes del multijugador: Horde Siege.

En lugar de simplemente repetir exactamente el modo Horda tradicional, ahora tenemos una experiencia PvE para 12 jugadores divididos en tres escuadrones de cuatro personas dentro de mapas mucho más grandes.

Cada escuadrón puede encontrarse realizando diferentes objetivos dentro del mismo mapa hasta que, eventualmente, todos terminan participando en enfrentamientos enormes.

La escala es mucho mayor y puede generar momentos realmente caóticos.

Aunque también entiendo perfectamente a quien prefiera la estructura más simple de las antiguas hordas. Tener más jugadores, objetivos y cosas pasando al mismo tiempo puede hacer que se pierda un poco esa sensación estratégica donde cada posición importaba mucho.

Versus también regresa con enfrentamientos 4 contra 4, manteniendo bastante de la esencia competitiva de Gears, pero aprovechando las nuevas opciones de movimiento.

No intenta convertir Gears en otro tipo de shooter multijugador, y eso probablemente sea lo mejor.

Lo mejor

  • Marcus y Dom vuelven a sentirse como el verdadero corazón de la saga.
  • Los Locust vuelven a generar una sensación de peligro.
  • Combate pesado, pero mucho más fluido.
  • Visualmente es espectacular.
  • Muy buen uso de iluminación, destrucción y escenarios.
  • Recupera bastante del tono oscuro del primer Gears.
  • Horde Siege le da una escala diferente al clásico modo Horda.
  • Tiene suficientes elementos nuevos sin perder la identidad de Gears.

Lo peor

  • Algunas zonas abiertas rompen demasiado el ritmo.
  • Hay secciones que se sienten más largas de lo necesario.
  • Algunos objetivos secundarios comienzan a repetirse.
  • Ciertos enfrentamientos contra enemigos grandes pueden terminar sintiéndose como simplemente disparar hasta vaciar toda la munición.
  • El rendimiento puede bajar ligeramente en escenarios de mayor tamaño.

Veredicto Neutral Game

Gears of War: E-Day entiende perfectamente que regresar al pasado no significa tener que vivir únicamente de nostalgia.

The Coalition utiliza personajes, enemigos y elementos que cualquier fan reconoce inmediatamente, pero los coloca en un momento completamente diferente. Uno donde los Locust todavía son aterradores y donde Marcus Fenix todavía no es el soldado prácticamente indestructible que todos conocemos.

Su campaña tiene algunos problemas de ritmo y no todas sus zonas abiertas funcionan igual de bien, pero cuando E-Day se concentra en lo que realmente sabe hacer, es difícil no disfrutarlo.

Combates brutales, armas pesadas, escenarios destruyéndose mientras peleamos y dos personajes que simplemente funcionan demasiado bien juntos.

No necesitábamos que Gears se convirtiera en algo completamente diferente.

Necesitábamos recordar por qué nos gustaba tanto.

Y Gears of War: E-Day consigue exactamente eso.

Calificación Neutral Game: 9/10

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