Lo que más me tuvo pensando en Final Fantasy Resonance no fue la historia, sino algo mucho más simple: a quién equiparle qué antes de entrar a cada mazmorra. Cada lugar nuevo tiene sus debilidades, así que me tocaba armar el equipo otra vez. Y la verdad es que eso me encantó.
Lo jugué en PC, explorando todo lo que pude. No había probado la demo ni jugado Final Fantasy Brave Exvius, aunque sabía que de ahí viene. Eso sí, soy fan de Final Fantasy desde hace mucho, y se nota en lo que disfruté y en lo que esperaba.
Romperle la defensa a cada mazmorra
El sistema de Break es lo mejor del juego. Le pegas a la debilidad del enemigo, le rompes la defensa y entras a una fase de turnos extra donde puedes soltar el Resonance, el ataque especial de cada Vision. Esos turnos extra me gustaron muchísimo porque cambian por completo la pelea: la estrategia que traías ya no sirve y tienes que pensar otra cosa.
Lo difícil es ir encontrando las combinaciones que rompan la defensa de cada enemigo. Mi equipo casi siempre era el mismo en esencia: un mago, un healer, un tank y alguien cuerpo a cuerpo. Lo iba ajustando según lo que pidiera la mazmorra, pero la maga blanca nunca me la quité, porque siempre quería tener un healer a la mano. De las Visions, la que más disfruté y se me hizo más fluida fue Terra.
También se puede mezclar lo que aprenden las Visions entre sí. Me pareció interesante, aunque no es lo mejor del juego. Se siente como un Final Fantasy V evolucionado, y fui cambiando combinaciones a lo largo de la aventura.
Los jefes van por fases
Con los jefes noté algo: las peleas van como por etapas. Llegaba a la mitad de la barra del jefe, se quedaba aturdido, le metía todo lo que tenía y luego había que hacerlo una segunda vez. No me molestó, pero está bueno saberlo antes de gastar todo en la primera ronda.
La dificultad se mantuvo pareja. No es un juego súper difícil, pero tampoco es fácil, y un par de veces tuve que farmear niveles. Ahí usé la velocidad x1.5 y x2, y no porque el juego esté mal hecho, sino porque ya sabía lo que tenía que hacer y quería avanzar. Sephiroth, que es un jefe opcional, fue de los pocos que sí me frenaron.
Los Espers y lo secundario sí valen la pena
Los Espers los usé mucho, y la verdad fueron una muy buena idea, muy Final Fantasy de su parte. El contenido secundario también vale la pena, sobre todo porque te da objetos que hacen mucho más fuertes a tus Visions.
Recorrer el mundo
Los encuentros aleatorios no son tan frecuentes y están bien puestos, así que no me cansaron. Tampoco extrañé ver a los enemigos en el mapa: me gustó cómo resolvieron los combates. Con la aeronave y los chocobos cambia mucho cómo te mueves, porque llegas a distintos lugares y mucho más rápido.
Una de las mazmorras de fuego me gustó bastante. No voy a decir más para no arruinarla.
Conseguir Visions pudo ser mejor
Como fan, ir juntando personajes de otros juegos fue un regalo de nostalgia que me encantó. Se siente como una carta de amor a la franquicia. Pero la forma de conseguir las Visions me pareció demasiado simple, y esperaba algo más elaborado. Con Zidane, que era de las que más esperaba, quedé con un sabor un poco amargo.
La historia, el punto más flojo
La historia es muy clásica y predecible. Con las horas cambia y se vuelve interesante, pero no es la gran cosa. No es mala, pero para ser un Final Fantasy no se siente tan buena. Los personajes están bien, aunque ninguno se salió de lo común, y los diálogos del grupo no me llamaron tanto la atención.
Se ve bonito y suena a Final Fantasy
Visualmente está muy bonito, y los Resonance se ven bien. La música es muy Final Fantasy en general, y hay una melodía de una mazmorra de agua que me encantó. Lo jugué con las voces en japonés y me gustó mucho el doblaje. En mi PC todo funcionó muy bien.
Lo mejor
- El sistema de Break y los turnos extra, que te obligan a pensar cada pelea.
- Buscar las combinaciones de Visions que rompan la defensa enemiga.
- Los Espers como ayuda en combate.
- La aeronave y los chocobos para moverte por el mundo.
- El contenido secundario, que fortalece a tus Visions.
- La presentación visual, la música y el doblaje en japonés.
- Un regalo de nostalgia para los fans de la saga.
Lo peor
- La historia es clásica y predecible.
- Los personajes están bien, pero ninguno destaca.
- Conseguir las Visions es demasiado simple.
Veredicto Neutral Game
Final Fantasy Resonance me gustó más por cómo se juega que por lo que cuenta. El combate te mantiene pensando de principio a fin, explorar es muy agradable y, como fan, el homenaje a la saga me llegó. La historia no está a la altura de otros Final Fantasy, pero tampoco arruina nada.
Se lo recomiendo ampliamente a quien sea fan de la franquicia, y creo que conviene conocer los juegos anteriores para sacarle todo el jugo. Si no te gustan los RPG por turnos, es lógico que no te va a llenar. Para el resto, el precio se justifica, sobre todo por lo mucho que dura.
Calificación Neutral Game: 8.5
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