×

La fiebre de la IA nos pasa factura: PlayStation 6 podría irse hasta 2029 y la Switch 2 subiría de precio

Si pensabas que habíamos superado la pesadilla de la escasez de componentes de 2020, te tengo una noticia terrible: ha vuelto, pero esta vez el villano no es una pandemia ni los mineros de criptomonedas. El nuevo enemigo de los videojuegos es la Inteligencia Artificial.

Según un reporte explosivo de Bloomberg publicado hoy, 17 de febrero de 2026, la demanda voraz de memoria por parte de los gigantes tecnológicos (Microsoft, Google, Meta) para alimentar sus centros de datos de IA está dejando al resto de la industria sin suministros. Y las primeras víctimas podrían ser nuestras consolas favoritas: la próxima PlayStation 6 y la Nintendo Switch 2.

Sony: ¿Esperar hasta 2029?

El reporte cita a “personas familiarizadas con el pensamiento de la compañía”, quienes aseguran que Sony está “considerando retrasar el debut de su próxima consola PlayStation hasta 2028 o incluso 2029”.

Para poner esto en contexto: si la PlayStation 5 salió en 2020, un lanzamiento en 2029 significaría una generación de 9 años. Esto es una eternidad en tecnología. Normalmente, los ciclos de consola duran entre 6 y 7 años. Alargar tanto la vida de la PS5 (y su modelo Pro) podría ser un problema grave para la estrategia de Sony, que depende de mantener a los usuarios enganchados con hardware nuevo y más potente.

La razón es simple: no hay memoria. O mejor dicho, no hay memoria a un precio que permita vender una consola a 500 o 600 dólares. Las memorias de alto ancho de banda (HBM) y las GDDR que usan las tarjetas gráficas están siendo acaparadas por servidores de IA que no tienen problema en pagar sobreprecio. Sony, que vende consolas con márgenes de ganancia muy ajustados (o a veces perdiendo dinero), no puede competir en esa subasta sin disparar el precio final para nosotros.

Nintendo: La Switch 2 podría costar más

Si lo de Sony suena a futuro lejano, lo de Nintendo es un problema de “ya”. El mismo reporte indica que la gran N está “contemplando subir el precio de la Switch 2 en 2026”.

Esto es rarísimo para Nintendo. Históricamente, las consolas bajan de precio con el tiempo o se mantienen estables. Que una consola suba de precio en su ventana de lanzamiento o primer año es una señal de alarma. Shuntaro Furukawa, CEO de Nintendo, trató de calmar las aguas en su última llamada con inversores, diciendo que están “trabajando para asegurar un suministro estable”, pero fue brutalmente honesto al admitir que si los precios de los componentes siguen subiendo, esto “pondrá presión sobre la rentabilidad”.

En español: Nintendo odia perder dinero vendiendo hardware. Si la memoria RAM les cuesta el doble porque una IA necesita aprender a escribir poemas, ese costo extra te lo van a pasar a ti en la etiqueta de la tienda.

La culpa es de los Centros de Datos

Para entender la magnitud del problema, hay que ver quiénes son los “bullies” del recreo. Empresas como Microsoft, Amazon, Meta y Alphabet (Google) están en una carrera armamentista para construir la IA más potente. Eso requiere servidores con cantidades obscenas de memoria.

Bloomberg explica que esta expansión rápida está secando el mercado. Los fabricantes de memoria (como Samsung, SK Hynix y Micron) están dedicando sus líneas de producción a satisfacer a estos clientes VIP que pagan miles de millones, dejando menos espacio de fabricación para la memoria “común” que usan las consolas y las PCs gamer.

Lo que dicen las marcas

Lin Tao, la directora financiera (CFO) de Sony, intentó dar un mensaje de tranquilidad asegurando que el negocio de PlayStation ya aseguró “la cantidad mínima necesaria para gestionar la temporada de fin de año del próximo año fiscal” (es decir, finales de 2026). Pero ojo a las palabras: “cantidad mínima”. No suena a que tengan los almacenes llenos. Además, reconoció que tendrán que negociar duro con los proveedores para lo que viene después.

¿Qué significa esto para nosotros?

El panorama es gris. Si este reporte se cumple, estamos ante dos escenarios inevitables:

  1. Consolas más caras: La era de la consola de 300 o 400 dólares podría estar muriendo. Si los componentes suben, el precio base de la próxima generación podría normalizarse en los 600 o 700 dólares.
  2. Generaciones más largas: Tendremos que acostumbrarnos a que nuestra PS5 o Series X dure casi una década. Esto pone mucha presión sobre los desarrolladores, que tendrán que seguir optimizando juegos nuevos para hardware que, para 2028, se sentirá prehistórico.

Es irónico. Los gamers fuimos los que impulsamos el desarrollo de las GPUs y las memorias rápidas durante años. Ahora, esa misma tecnología está siendo secuestrada por la IA, y nosotros somos los que nos quedamos esperando en la fila. Toca cuidar mucho tu consola actual, porque su reemplazo podría tardar mucho más de lo que pensábamos en llegar.


Suscríbete al newsletter de Neutral Game

Recibe cada semana lo último en noticias de videojuegos y anime.