NetEase presume millones de dólares y se aferra a la Inteligencia Artificial mientras despide a sus creadores
A veces, leer los reportes financieros de las grandes corporaciones de videojuegos revuelve el estómago. Ver a ejecutivos celebrar años récord mientras la gente que realmente programa y diseña los juegos se queda sin trabajo es la triste realidad de la industria moderna. Hoy, 19 de febrero de 2026, NetEase publicó sus resultados del cuarto trimestre y de todo el año fiscal 2025. Los números están por las nubes, pero el costo humano detrás de esas cifras gigantescas cuenta una historia mucho más oscura.
La compañía china generó ingresos netos por 112.6 mil millones de RMB (unos 16.1 mil millones de dólares) durante todo 2025. Esto representa un aumento claro frente a los 15.2 mil millones del año anterior. Si nos fijamos solo en el último trimestre, la ganancia bruta subió casi un 9% año con año. Y como era de esperarse, el segmento de videojuegos es el que mantiene a flote todo el barco, representando más del 97% de esos ingresos totales.
Títulos como Identity V y Eggy Party mantienen comunidades enormes que gastan dinero a diario. Todo este flujo de efectivo pinta la imagen de una empresa extremadamente saludable y en pleno crecimiento. Sin embargo, la directiva tiene una fijación corporativa que ya está afectando directamente a los equipos de desarrollo y la calidad del software: la Inteligencia Artificial.
La obsesión directiva con la Inteligencia Artificial
William Ding, el CEO de NetEase, aprovechó la llamada con los inversores para justificar sus decisiones recientes. Calificó a la IA como una “competencia fundamental para el desarrollo y las operaciones” de la empresa. Según él, ya integraron estas herramientas de forma sistemática en todo el ciclo de producción de sus juegos para mejorar la eficiencia y ahorrar recursos.
Pero la realidad en las pantallas de los jugadores cuenta una versión muy distinta a la que los ejecutivos venden en sus juntas de negocios. El ejemplo más claro y reciente lo vimos con Where Winds Meet, su RPG de mundo abierto. NetEase presumió que el juego tenía NPCs impulsados por IA con los que podías tener “conversaciones orgánicas y dinámicas”.
¿Qué pasó cuando el juego llegó a las manos de la comunidad? Los jugadores tardaron exactamente cinco minutos en romper el sistema. Empezaron a engañar a los NPCs generativos mediante el chat de texto para saltarse misiones enteras y obligarlos a soltar recompensas de alto nivel gratis. La supuesta “revolución interactiva” terminó siendo una simple cortina de humo que arruinó la progresión del juego. Poner a un bot a improvisar diálogos suena bien en un gráfico para impresionar accionistas, pero en un entorno de juego real, las mecánicas programadas a mano por diseñadores de carne y hueso siguen ganando por goleada.
Ganancias récord financiadas con despidos masivos
La parte más dura de este reporte fiscal no está en los dólares ganados, sino en cómo lograron reducir costos para aumentar ese margen de ganancia. NetEase pasó el último año cerrando estudios y recortando personal sin piedad, destruyendo los equipos responsables de sus éxitos.
El caso de Marvel Rivals es probablemente el más indignante. El juego es un éxito masivo que rompió récords de usuarios simultáneos en su lanzamiento, pero eso no salvó al equipo de Seattle, quienes sufrieron recortes de personal agresivos en febrero de 2025. Despedir a la gente que acaba de entregarte la gallina de los huevos de oro demuestra que la estabilidad laboral en esta empresa no existe, sin importar qué tan bien vendas.
La guillotina no paró ahí. En enero de 2026, el estudio de NetEase en Montreal también vio recortes drásticos. A finales del año pasado, cerraron por completo T-Minus Zero Entertainment y Bad Brain Games. La situación interna llegó a tal grado de inestabilidad y presión corporativa que Anchor Point Studios, una de sus subsidiarias más fuertes, prefirió salirse del paraguas de NetEase para volverse completamente independiente y salvar su proyecto de la administración actual.
El daño a largo plazo
NetEase está exprimiendo sus franquicias establecidas mientras reemplaza el talento humano con algoritmos de generación de texto y mecánicas rotas. Los números verdes de este reporte fiscal van a contentar a los inversores hoy, pero depender de la IA para abaratar costos de desarrollo tiene un límite muy claro.
Los jugadores tienen memoria. Cuando las misiones carecen de sentido, los NPCs se comportan de forma errática y la calidad general baja porque un ejecutivo decidió ahorrarse el sueldo de cien guionistas, las ventas terminan cayendo inevitablemente. La industria entera está observando este modelo de negocio de cerca. Veremos cuánto tiempo logran sostener estas ganancias obscenas antes de que la falta de creatividad humana les pase factura y los usuarios decidan llevar su tiempo (y su dinero) a estudios que todavía valoran el trabajo de sus desarrolladores.
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