Marvel’s Wolverine es uno de esos juegos que llevaba mucho tiempo generando expectativas entre los fanáticos de PlayStation y Marvel. Tener finalmente la oportunidad de ponerse en la piel de Logan, uno de los personajes más reconocidos y queridos de Marvel, resulta atractivo desde el primer momento.
En esta aventura nos encontramos con un Wolverine relacionado con el Equipo X, compartiendo protagonismo con personajes como Mystique, Sabretooth y Nathaniel Essex. El juego busca mostrarnos una versión mucho más brutal y violenta de Logan, algo que, considerando la naturaleza del personaje, era prácticamente obligatorio.
Una historia marcada por la violencia y la venganza
Comencemos por uno de los aspectos que más me gustaron: la historia.
Desde sus primeros momentos, el juego logra atraparme con una narrativa cargada de venganza, muerte y conflictos personales. Wolverine no es precisamente un personaje que necesite demasiadas explicaciones cuando hablamos de violencia, pero aquí se aprovecha bastante bien esa característica.
La representación de Logan es mucho más salvaje. Tenemos sangre, desmembramientos, cortes, apuñalamientos y combates bastante brutales. Y, sinceramente, creo que este nivel de violencia le queda perfecto al personaje. Si estamos jugando como Wolverine, quiero sentir que estoy controlando a alguien que realmente tiene garras de adamantium y que no tiene problemas en utilizarlas.
La historia fue uno de los elementos que más consiguió mantenerme interesado. Desde el comienzo quería saber qué iba a suceder, y los acontecimientos relacionados con Logan y los distintos personajes consiguen darle bastante fuerza a la aventura.
Demasiado guiado
Aquí es donde comienzan mis principales críticas.
Jugar Marvel’s Wolverine muchas veces se siente como andar en bicicleta con las dos ruedas de apoyo puestas. El juego prácticamente te lleva de la mano durante toda la aventura.
La experiencia es bastante lineal y, aunque los escenarios son visualmente impresionantes, siento que se desaprovecha bastante el potencial de los mapas. Hay lugares que se ven enormes y espectaculares, pero la libertad que tenemos para explorarlos es bastante limitada.
Otro detalle que me llamó mucho la atención son las escenas en las que debemos presionar un botón específico para continuar. Si no lo hacemos, el personaje puede quedarse esperando prácticamente de manera indefinida.
De hecho, llegué a dejar una de estas situaciones durante aproximadamente 10 minutos para comprobar qué ocurría y Wolverine seguía ahí esperando mi acción. Lo más curioso es que, incluso en algunas de estas situaciones, si presionas otro botón igualmente puedes continuar. Esto hace que ciertas secuencias pierdan un poco de tensión y se sientan demasiado predeterminadas.
También tenemos un sistema de guía bastante evidente. Entiendo perfectamente que Wolverine tenga un olfato extraordinario, pero en algunos momentos parece que el juego utiliza sus sentidos para indicarnos absolutamente todo lo que debemos hacer. Me habría gustado que el jugador tuviera que observar más el escenario, investigar y descubrir por sí mismo cuál es el camino.
El combate es divertido, pero le falta variedad
El combate es, obviamente, uno de los pilares fundamentales del juego y aquí tengo sentimientos encontrados.
Cuando comienzas a controlar a Wolverine y empiezas a utilizar sus garras, los enfrentamientos son entretenidos y satisfactorios. La sensación de golpear, cortar y lanzar a los enemigos funciona muy bien y transmite esa brutalidad que uno espera de Logan.
Además, uno de los detalles que más disfruté fueron los combos y ataques combinados con los integrantes del Equipo X o con el personaje que acompaña a Logan. Poder enlazar ataques y realizar acciones conjuntas durante una pelea aporta variedad y hace que algunos enfrentamientos sean mucho más espectaculares.
El problema aparece después de varias horas de juego.
Al tratarse de un título donde el combate tiene tanto protagonismo, esperaba encontrar una mayor variedad de enemigos y situaciones de combate. Sin embargo, en muchos momentos siento que los enemigos terminan siendo demasiado repetitivos. Esto hace que el sistema de combate, que inicialmente resulta entretenido, pueda volverse predecible con el paso de las horas.
Curiosamente, donde sí sentí que el juego me exigía un poco más fue en los combates contra los jefes. Estos enfrentamientos me parecieron más interesantes y, al menos en algunos casos, sentí que debía prestar mayor atención a mis movimientos y a las oportunidades para atacar.
Wolverine se ve espectacular
Visualmente, Marvel’s Wolverine es espectacular.
Los escenarios están muy bien construidos y el nivel de detalle ayuda bastante a introducirnos en el mundo del juego. Pero donde realmente destaca es en la representación de la violencia.
La sangre, los cortes, las heridas y los desmembramientos están representados de una manera bastante explícita. Puede que no sea algo para todos los jugadores, pero para una experiencia protagonizada por Wolverine creo que tiene bastante sentido.
Las animaciones durante los combates también ayudan a transmitir la sensación de fuerza y brutalidad de Logan.
Es uno de esos juegos en los que, en determinados momentos, vale la pena detenerse simplemente a mirar el escenario y apreciar el trabajo visual realizado.
Técnicas y adaptaciones
Otro aspecto que me gustó bastante es el sistema de técnicas y adaptaciones.
Estas opciones permiten mejorar a Wolverine, desbloquear nuevos movimientos y obtener diferentes ventajas pasivas. Esto entrega una sensación de progresión y permite que Logan vaya evolucionando a medida que avanzamos en la aventura.
No se trata solamente de avanzar en la historia y pelear: también tenemos la posibilidad de mejorar determinadas características y adaptar a Wolverine a nuestro estilo de juego.
Los trajes son algo más que estética
También me gustó bastante el sistema de trajes.
A primera vista podríamos pensar que los diferentes atuendos de Wolverine son simplemente elementos cosméticos para cambiar la apariencia del personaje. Sin embargo, desbloquear una determinada cantidad de trajes también puede entregar bonificaciones de salud para Logan, lo que hace que tengan una utilidad adicional.
Y para los fanáticos del personaje, esta característica resulta especialmente interesante, porque permite utilizar diferentes versiones de Wolverine que hemos visto a lo largo de los años en cómics, películas y series.
Es un pequeño detalle, pero creo que funciona muy bien como homenaje a la historia del personaje.
Lo mejor
- La historia consigue mantener el interés desde el comienzo.
- La representación brutal y violenta de Wolverine.
- Los gráficos y el nivel de detalle de los escenarios.
- Los combos y ataques combinados con otros personajes.
- Los combates contra jefes.
- El sistema de técnicas y adaptaciones.
- Los diferentes trajes y sus bonificaciones.
Lo peor
- La experiencia es demasiado lineal y guiada.
- Los escenarios parecen ofrecer más libertad de la que realmente tienen.
- Algunas secuencias están demasiado predeterminadas.
- El sistema de guía indica constantemente qué hacer.
- La variedad de enemigos se queda corta.
- Los combates pueden volverse repetitivos con el paso de las horas.
Veredicto Neutral Game
Marvel’s Wolverine es un juego que tiene una historia que me atrapó desde el comienzo, unos gráficos espectaculares y una representación de Wolverine que, en mi opinión, consigue transmitir bastante bien su lado más brutal y salvaje.
El sistema de combate es entretenido, especialmente cuando podemos realizar ataques combinados con otros personajes, aunque estos son automáticos, y las opciones de técnicas, adaptaciones y mejoras entregan una progresión interesante.
Sin embargo, no todo funciona igual de bien. La experiencia es demasiado lineal y guiada, se desaprovecha parte del potencial de sus escenarios, los enemigos pueden sentirse repetitivos y algunas situaciones están tan predeterminadas que prácticamente el juego juega por nosotros.
Aun así, cuando el juego consigue combinar su historia, violencia, combates y espectacularidad visual, es cuando realmente se siente como una aventura protagonizada por Wolverine.
¿Lo disfruté? Sí.
¿Tiene aspectos que podrían haber sido mejor desarrollados? También.
Para mí, su mayor fortaleza está en conseguir que Wolverine se sienta como Wolverine: brutal, violento, resistente y siempre dispuesto a sacar las garras.
Que la historia y los gráficos sean estupendos no quita que la experiencia de juego se sienta muy pobre al ser tan lineal y llevarte de la mano durante prácticamente toda la aventura.