Bungie confirmó una nueva ronda de despidos que afectó a buena parte de sus equipos. La compañía no ha dicho cuántas personas perdieron su trabajo, pero Sony confirmó que la mayoría del equipo de Destiny 2 está entre los afectados, junto con algunos integrantes de Marathon.
Los recortes también alcanzaron a empleados de Sony Interactive Entertainment que trabajaban apoyando las operaciones de Bungie.
El estudio explicó que Destiny 2 no cumplió con sus expectativas durante los últimos años y que, tras publicar su más reciente actualización de contenido, ya no podía mantener el tamaño actual de su plantilla. Sus siguientes proyectos todavía están en etapas tempranas, por lo que no hay suficiente trabajo en marcha para sostener a todo el equipo.
“Hoy no es el día” para hablar sobre lo que viene después, señaló Bungie en su comunicado. Por ahora, la prioridad está en los empleados que perdieron su puesto y en las personas que seguirán dentro del estudio.
Hermen Hulst, responsable de PlayStation Studios, describió la reestructuración como necesaria y aseguró que antes de tomar la decisión se revisaron otras opciones. Sony también intentará encontrar puestos dentro de sus estudios para algunos de los trabajadores afectados.
Marathon seguirá adelante
Aunque algunos miembros de su equipo también fueron despedidos, Marathon no ha sido cancelado. Hulst aseguró que el juego sigue siendo una parte importante del catálogo de PlayStation y que Sony continuará apoyándolo después de sus dos primeras temporadas.
Bungie también tiene otras ideas en desarrollo, pero todavía están demasiado verdes como para mostrarlas. La compañía prometió hablar de su futuro más adelante, sin dar fechas ni pistas sobre cuándo volveremos a saber de esos proyectos.
Los despidos llegan después de varios años complicados para Bungie, con cambios internos, retrasos y resultados por debajo de lo esperado en Destiny 2. La cifra total de afectados sigue sin conocerse.