Hace 3 meses

POR Morri

Reino Unido sufre su peor crisis de creadores de videojuegos

La caída del desarrollo europeo

La industria de los videojuegos en el Reino Unido se fue en picada. El reporte más reciente de la asociación TIGA confirma el peor derrumbe en la historia del sector. Más de tres mil seiscientas personas perdieron su trabajo a tiempo completo en apenas año y medio.

Cerrar la puerta y apagar los servidores se volvió la norma. Más de doscientas empresas abandonaron el desarrollo durante este periodo. Hablamos de una décima parte de todas las compañías del país borradas del mapa por falta de dinero.

Las ventas lentas a nivel global y el desastre financiero reciente vaciaron las cuentas de los estudios. Después de catorce años de crecimiento continuo, la burbuja reventó por completo.

Menos empleados, más trabajadores externos

Hay un dato oscuro que las cifras intentan maquillar. Mientras los grandes estudios recortaron casi mil ochocientos puestos, la contratación de trabajadores por honorarios se disparó. Las empresas están despidiendo talento interno con beneficios para contratar externos por proyecto.

Esto arruina la estabilidad de cualquier título grande. Cuando cambias a desarrolladores veteranos por trabajadores temporales, los equipos pierden el ritmo. Las herramientas internas se tienen que enseñar desde cero a gente que se va a ir en unos meses.

El control de calidad se cae a pedazos bajo este modelo laboral. Es la receta perfecta para que los juegos lleguen rotos a las tiendas, con parches de día uno que ni siquiera arreglan el rendimiento en consolas.

Adiós a las ideas frescas

El panorama para abrir un estudio nuevo está peor que nunca. La creación de empresas cayó a su nivel más bajo en quince años. Los inversionistas ya no quieren soltar dinero para financiar proyectos desde cero.

Si no hay estudios nuevos, nos quedamos sin mecánicas originales. El mercado se va a saturar más con secuelas seguras y juegos como servicio. Ninguna distribuidora quiere tomar riesgos financieros ahorita.

El desarrollo para consolas aguantó un poco mejor el golpe. Quienes se llevaron la peor parte fueron los creadores para celulares y PC, donde los despidos superaron el trece por ciento de la plantilla total.

Tiempos de espera interminables

El gremio de desarrolladores británicos entró en pánico. Le exigieron al gobierno un rescate urgente mediante recortes de impuestos. Quieren que el estado absorba la mitad de los costos en proyectos menores a veintitrés millones de libras esterlinas.

Buscan dinero público para poder terminar los juegos que ya tienen a medias. Si el gobierno les da la espalda, muchos títulos anunciados se van a cancelar en silencio para evitar la quiebra total.

Para ti, esto significa tiempos de espera larguísimos. Si operan con menos personal o equipos temporales, los juegos tardarán años extras en salir. El calendario seguirá con huecos enormes y pagarás precio completo por juegos llenos de errores de programación.

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