Blizzard quiere volver a ser una compañía que marque el calendario del gaming y su presidenta, Johanna Faries, asegura que están listas para lograrlo. En una conversación con Bloomberg, la directiva afirmó que el estudio se encuentra en posición de ofrecer “cadencias confiables de lanzamientos”, con la meta de que sus jugadores cuenten con uno o dos grandes estrenos por año.
De acuerdo con Faries, la base del futuro de Blizzard no necesariamente está en arriesgarse a desconocidos territorios creativos de inmediato, sino en reforzar lo que ya tienen: propiedades icónicas que siguen teniendo espacio para crecer. “Tenemos IP icónicas y en muchos sentidos todavía tienen mucho espacio para escalar, así que enfoquémonos en las cartas que tenemos para jugar”, explicó. “No significa que no vayamos a explorar nuevos territorios, pero ahora mismo queremos centrarnos en la estatura icónica que ya existe en Blizzard. Eso es lo primero”.
Una visión a largo plazo… y con constancia
Uno de los grandes retos históricos de Blizzard ha sido la espera entre lanzamientos. La compañía solía ser sinónimo de calidad, pero también de largos periodos de silencio. Faries quiere revertir esa percepción con una planeación clara que permita a los fans saber qué viene y cuándo.
“Creo firmemente que nuestros mejores días están por delante”, comentó. “Estamos en posición de pensar en entregar cadencias confiables de lanzamientos. Nuestros fans tienen hambre. Quieren involucrarse. Quieren sentir confiabilidad. Quieren saber qué viene en el horizonte”. La presidenta sugiere que el objetivo es que cada año calendario Blizzard tenga al menos uno o dos lanzamientos grandes, apoyándose en un enfoque de portafolio que permita aprovechar sus múltiples franquicias.
Esto también implica una promesa: mantener a la compañía “top of mind” dentro de la industria. En otras palabras, Blizzard no quiere aparecer de manera ocasional con algo grande; quiere convertirse nuevamente en un estudio presente de manera constante en las conversaciones del gaming.
El equilibrio entre juegos en vivo y nuevos proyectos
Sin embargo, lograr ese ritmo no es tan simple. Blizzard carga con varias franquicias enormes con modelos de servicio en vivo, además de proyectos nuevos en desarrollo. Faries reconoce que encontrar el balance no solo es complejo, sino que exige disciplina interna.
“La logística es un reto”, admite. “En mi cabeza hay tres guías principales: nuestra gente, los productos que lanzamos y la planeación”. Según explica, la clave ha sido crear un sistema donde Blizzard piense tanto en lo inmediato, como las actualizaciones que salen “esta noche”, como en el futuro de franquicias que seguirán activas por años, incluyendo Diablo.
La ejecutiva afirma que hoy los equipos saben hacia dónde se dirigen sus proyectos: “Si le preguntaras a cualquier líder de franquicia dónde estará su juego en tres años, lo saben. Y están emocionados por eso”. No obstante, también reconoce que existen conversaciones difíciles: cómo sostener juegos en vivo, cómo escalarlos o desacelerarlos y qué modelos vale la pena mantener o dejar atrás.
Blizzard llega a este punto tras años de cambios
Johanna Faries asumió la presidencia de Blizzard en enero de 2024, después de su etapa como responsable de la franquicia Call of Duty. Desde entonces, la compañía ha pasado por un periodo de transición, reestructuras internas y decisiones estratégicas que han marcado su dirección reciente.
En cuanto a lanzamientos, Blizzard ha vivido años con menos estrenos de lo habitual. Diablo IV fue su último gran lanzamiento completo en 2023, mientras que World of Warcraft ha continuado con su camino habitual a través de expansiones. Warcraft Rumble, su apuesta móvil free-to-play lanzada ese mismo año, finalmente fue descontinuada este verano, acompañado de despidos de personal.
Con este contexto, las declaraciones de Faries no solo suenan a promesa, sino también a compromiso: Blizzard quiere volver a convertir sus nombres más importantes en eventos anuales, fortalecer el vínculo con la comunidad y recuperar una sensación de estabilidad que muchos fans sienten perdida desde hace tiempo.
¿Qué significa esto para los jugadores?
Si Blizzard logra cumplir esta estrategia, los jugadores podrían esperar un calendario más predecible de lanzamientos y expansiones importantes, además de mayor claridad sobre el futuro de franquicias como Diablo, World of Warcraft u Overwatch. Sin embargo, la gran pregunta es si la compañía podrá mantener ese ritmo sin comprometer calidad, algo que históricamente siempre ha sido parte de su identidad.
Por ahora, Blizzard asegura que su mejor etapa está por venir. El tiempo, y sus próximos anuncios, dirán si esta promesa se convierte en realidad.